Los tumores son crecimientos anormales en el cuerpo. Pueden ser benignos o malignos. Los tumores benignos no son cáncer, pero los malignos sí. Los tumores benignos solo crecen en una parte del cuerpo. No pueden aparecer ni invadir otras partes del cuerpo. Aún así, pueden ser peligrosos si presionan órganos importantes, tales como el cerebro.

Los tumores están formados por células extras. En general, las células crecen y se dividen en otras células cuando el cuerpo las necesita. Cuando las células envejecen, se mueren y otras células nuevas toman su lugar. Algunas veces, este proceso no resulta como se espera: se forman células nuevas, aún cuando no son necesarias y las células viejas no mueren cuando deberían. Cuando estas células adicionales forman una masa, se les conoce como un tumor.

Con frecuencia, el tratamiento incluye cirugía. Los tumores benignos no suelen crecer nuevamente.

Es un tumor benigno de una glándula sebácea en la piel.

Información

Un adenoma sebáceo es una protuberancia pequeña. Más frecuentemente hay sólo uno y generalmente se encuentra en la cara, el cuero cabelludo, el vientre, la espalda o el pecho. Puede ser un signo de una enfermedad interna más seria.

Si usted tiene algunas protuberancias pequeñas de las glándulas sebáceas, esto se denomina hiperplasia sebácea. Dichas protuberancias son inofensivas en la mayoría de los casos y a menudo se encuentran en la cara. No son una señal de una enfermedad grave. Son más comunes con la edad y se pueden tratar si a usted le desagrada el aspecto que tienen.