ALERGÓLOGOS EN CANCÚN 

Los Alergólogos en Cancún es un directorio con especialistas en el ramo de la inmunología clínica, son médicos que se especializan en el estudio, diagnóstico y tratamiento de los trastornos del sistema inmunológico, específicamente aquellos debidos a hiper-sensibilidad (alergias) así como también las enfermedades relacionadas con inmuno-deficiencias.

El alergólogo es un medico especialmente entrenado, experto en el diagnostico y tratamiento de las alergias, asma y enfermedades relacionadas con el sistema de defensa; por ejemplo, Rinitis Alérgica, Urticaria y Eczema.El tratamiento efectivo de las enfermedades alérgicas debe ser basado, solidamente en entrenamiento avanzado. El entrenamiento de un alergólogo requiere por lo menos 11 años de estudios intensos; 6 años de medicina, seguidos de 3 o 4 años de especialización en Pediatría o Medicina Interna, más 2 años de entrenamiento especializado en Alergia e Inmunología.El tratamiento efectivo de las enfermedades alérgicas debe ser basado, solidamente en entrenamiento avanzado. El entrenamiento de un alergólogo requiere por lo menos 11 años de estudios intensos; 6 años de medicina, seguidos de 3 o 4 años de especialización en Pediatría o Medicina Interna, más 2 años de entrenamiento especializado en Alergia e Inmunología

alergologo en cancun cancún

Dr. Francisco Navarrete Suárez
Alergólogo e Inmunólogo

Consultorio 203. Hospital Galenia. Cancun Q.Roo

Tel.9988 982456
9988981927-ext203

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Dr. Emmanuel Ramirez Sánchez
Alergólogo

Av. Nichupte Sm. 19 Mz. 2 Lt. 22 Pabellon Caribe 3 Piso Consult. 18-A. Cancún Quintanaroo

Cel.044 99 81 736021
Tel.(998) 884-4424

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Dr. Jose Alfredo Peregrina Contreras

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Av. La Luna No. 7 Sm. 44. Cancún Quintanaroo

Tel.(998)848-1555 

Dra. Yolanda Gamboa

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Hospiten. Av. Bonampak Sur Mza 2 SM10

Tel.(998)881-37-00 / 881-37-37

Centro Integral de Asma y Enfermedades Respiratorias

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Av. Chilan Balam No. 225 Sm. 50 Mz. 2 Lt. 103 Fracc. Virrey
Tel.(998) 138-5987

Clinica Inmuno Alergia

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Pabellón Caribe 3er Piso P.H 18-A

Tel (998)884-4424

Tipos de alergias en la piel

“La piel irritada puede ser causada por una serie de factores muy variados. Estos pueden incluir desórdenes del sistema inmunitario, medicamentos e incluso infecciones. Cuando un alérgeno es responsable de desencadenar una respuesta en el sistema inmunitario, se produce una condición alérgica de la piel.”

Síntomas en la piel

Los síntomas de las alergias cutáneas pueden aparecer de manera instantánea después de haber estado en contacto con el agente alérgeno, o pueden surgir unas horas después, a veces incluso unos días.

  • La aparición de áreas de ronchas en la piel (rojas e inflamadas)
  • Ampollas
  • Erupciones que producen sensación de quemazón
  • Picazón exagerada
  • Urticaria
  • Piel escamosa y seca
  • Extrema sensibilidad a la luz y al sol
  • Hinchazón, sobre todo en la zona de la cara, las ingles o los ojos

4 Tipos de alergias más comunes

1. Dermatitis atópica (Eczema)

El eczema es la condición de la piel más común, la cual repercute especialmente a los niños. Afecta a uno de cada cinco infantes y tan solo a uno de cada cincuenta adultos, demostrando lo anteriormente afirmado. Se cree que esto es debido a la “falta de estanqueidad” de la barrera que tiene la piel, que causa que esta se seque y sea más propensa a la irritación e inflamación por el impacto de los diferentes factores medioambientales.

Algunos pacientes con eczema cuentan con una alta sensibilidad a la comida que puede generar que los síntomas empeoren. Mientras que la mitad de las personas que tienen dermatitis atópica severa, padecen esta enfermedad por herencia de un gen alterado en la piel, denominado filagrina.

A diferencia de la urticaria, el picazón del eczema no es causado por la histamina, así que los antihistamínicos no van a controlar los síntomas. Se suele relacionar el eczema con el asma, la rinitis alérgica o con alergias alimenticias. Este orden de progresión es conocido como marcha atópica.

 

2. Dermatitis alérgica de contacto

La dermatitis alérgica de contacto sucede cuando tu piel se pone en contacto directo con un alérgeno. Por ejemplo, si tienes alergia al níquel y tu piel se ve sometida a algún tipo de contacto con joyería que contiene este componente aunque sea en una pequeña cantidad, podrías llegar a causar en tu piel rojeces, hinchazón, escamas e incluso picores.

Entrar en contacto con hiedra, roble o zumaque venenoso, también puede causar una dermatitis alérgica de contacto. La mancha roja y picante es causada por un aceite que recubre a este tipo de plantas. La reacción alérgica puede proceder de tocarlas directamente, o de tocar ropa, animales o incluso herramientas del jardín que hayan estado en contacto con este aceite.

 

3. Urticaria

La urticaria es una inflamación de la piel desencadenada cuando el sistema inmunológico libera histamina. Esto causa que los pequeños vasos sanguíneos tengan pérdidas, lo que produce una inflamación en la piel. La inflamación en las capas más profundas de la piel es conocida como angioedema. Hay dos tipos de urticaria, aguda y crónica.

La urticaria aguda sucede después de ingerir un tipo particular de comida o de entrar en contacto con un desencadenante determinado. También puede ser causado por causas no alérgicas como el calor o el ejercicio, así como medicamentos, comidas o mordiscos de insectos. Por su parte, la urticaria crónica se produce raramente por desencadenantes específicos, por lo que las pruebas alérgicas no suelen ser demasiado útiles en este aspecto.

 

La urticaria puede durar durante muchos meses e incluso años. A pesar de ser muy incómoda de a veces dolorosa, la urticaria al menos no es contagiosa.

 

4. Angioedema

El angioedema es una hinchazón que se encuentra en las capas más profundas de la piel. A menudo suele ser vista con la urticaria. Suele producirse en los tejidos blandos como los párpados, la boca o los genitales. 

Se considera si que es aguda cuando la condición dura solamente un corto periodo de tiempo, de unos minutos a unas horas. Es causada por una reacción alérgica a medicamentos o comidas. Mientras que el angioedema crónica se produce cuando la condición no desaparece en mucho tiempo. No se conoce una causa identificable.

 

El angioedema hereditario es una condición genética rara pero seria, que envuelve la hinchazón de varias partes del cuerpo, incluyendo las manos, los pies, la cara, la pared intestinal y las vías respiratorias. Esas personas no suelen responder al tratamiento con antihistamínicos o adrenalina, así que es importante acudir a un especialista.

Alergias peligrosas

Las reacciones alérgicas ocasionadas por alimentos, al igual que las de otro origen (medicamentos, picaduras de himenópteros, etcétera), pueden provocar síntomas que deriven de manera rápida en una anafilaxia, que es una situación grave que puede comprometer la vida de los pacientes. Una vez desencadenada la reacción, será necesaria una actuación rápida y eficaz para su control.

Esta advertencia, puesta de manifiesto por la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) durante la XI Reunión de Controversias y Novedades en Alergia (CYNA) que se celebra con la colaboración de GSK hoy y mañana en Madrid, se acompaña de una recomendación: formación e información.
Tal y como explica la doctora Montserrat Fernández Rivas, una de las coordinadoras científicas de la jornada, “para minimizar el problema, es imprescindible que las personas afectadas, los profesionales sanitarios y la población en general, dispongan de información sencilla pero rigurosa sobre cómo reconocer una anafilaxia, cómo actuar ante ella, y cómo prevenir un nuevo caso”.

Alergia “digestiva”

Nuevos retos complican el panorama diagnóstico y terapéutico de la patología alérgica puesto que aparecen nuevas enfermedades, como la esofagitis eosinofílica. Es una afección alérgica crónica que se manifiesta con síntomas referidos al esófago y la parte superior del tubo digestivo. Condiciona disfagia, y, en el caso de los niños, trastornos de la alimentación.
“La esofagitis eosinofílica es la forma de alergia alimentaria más recientemente descrita. Cada vez afecta a más personas, tanto a niños como a adultos jóvenes, y que tiene un difícil abordaje” comenta el doctor Alfredo Lucendo, responsable del servicio de Aparato Digestivo del Hospital General de Tomelloso. “Se estima que afecta a una de cada 2.000 personas en España y en otros países desarrollados, constituyendo probablemente la principal causa de síntomas esofágicos crónicos en sujetos menores de 30 años”.
Los alimentos que más la suelen producir son la leche, el trigo, el huevo, las legumbres, incluyendo la soja, aunque, no existe ningún patrón común para todos los pacientes. De hecho, y como consecuencia de su “corta vida”, no existen estrategias de tratamiento comúnmente aceptadas, y se carece de fármacos específicos. La EoE impacta de manera relevante en la calidad de vida de los pacientes, que además sufren generalmente retraso medio de hasta 4 años en los adultos y de dos años en los niños en su diagnóstico. “Hasta hace 20 años esta enfermedad era desconocida y la diversidad de sus síntomas, que además pueden variar de un individuo a otro y a lo largo de las distintas edades, suponía que durante años los pacientes con esofagitis eosinofílica eran tratrados erróneamente de problemas de reflujo gastroesofágico. Ahora, empezamos a conocerla y se identifica un número creciente de casos, como ocurre con todas las alergias, incluidas las alimenticias, en los países desarrollados”, ha señalado.
El especialista insiste en las dificultades para el tratamiento de estos pacientes. “Los tratamientos dietéticos son eficaces, pero la identificación de los alimentos responsables no es siempre sencilla. Además, en el momento actual carecemos de fármacos específicamente aprobados para la esofagitis eosinofílica, para la cual sólo son efectivos los corticoides tópicos, siempre y cuando se tomen de una manera continuada”, apunta Lucendo. “De cara al futuro, es necesario encontrar marcadores menos invasivos que ayuden a identificar las causas alimentarias de la enfermedad, o a seguir su curso evolutivo evitando las endoscopias y biopsias repetidas, de un modo más rápido y cómodo para el paciente”.

Alergia “letal”

En el caso particular de las alergias alimentarias, el riesgo de sufrir reacciones es cotidiano, como lo es la alimentación, y puede producirse en cualquier lugar y circunstancia en los que la persona alérgica se halle expuesta a algún alimento. Esto es especialmente cierto cuando el alimento responsable es común en la dieta (como la leche o el huevo), por poder encontrarse oculto en la composición de otros alimentos elaborados o envasados.
Si un paciente alérgico a un alimento lo ingiere puede sufrir una anafilaxia. Ésta es la reacción alérgica más grave que existe. Su rápida instauración y afectación de todo el organismo la convierte en una urgencia vital que debe tratarse con adrenalina.
Como no existe una definición sencilla que permita identificar todos los casos de anafilaxia, se han ido desarrollando definiciones de consenso que incluyen diferentes criterios en un intento de abarcar todas las posibilidades. Por otro lado, tampoco se dispone de información epidemiológica precisa sobre su incidencia, prevalencia, riesgo de recurrencia y mortalidad. Su naturaleza aguda y curso transitorio no permiten la realización de estudios prospectivos poblacionales, ni de ensayos clínicos que evalúen la eficacia de distintos tratamientos. “Es difícil saber qué proporción de la población ha presentado una anafilaxia. Se estima que afecta a 1 de cada 1.000 personas y parece que la prevalencia está aumentando en los últimos años. Afortunadamente, la mortalidad es baja, inferior a 1 de cada 100.000 afectados”, explica la doctora Fernández Rivas.
Aunque vemos que no se trata de una enfermedad muy frecuente, y que sólo unos pocos casos llegan a ser fatales, los alergólogos continúan trabajando para un mejor manejo de estas situaciones.
Así, en el año 2010 surgió la iniciativa de crear un registro europeo online de anafilaxias, NORA (Network for Online Registration of Anaphylaxis) con un formulario que permite recoger datos exhaustivos sobre las manifestaciones clínicas, los agentes causantes, los factores favorecedores y el manejo clínico de los pacientes. “Su análisis nos está permitiendo conocer las principales causas de anafilaxia en Europa, sus factores de riesgo y el manejo que se hace. Esta información es tan importante para los profesionales sanitarios como para las autoridades que podrán conocer la magnitud real del problema e implantar las medidas legislativas y de Salud Pública necesarias para prevenir la anafilaxia, protocolizar su abordaje y, en definitiva, mejorar la calidad de vida de los afectados”, añade la experta.

ASMA INFANTIL

El asma enfermedad crónica en la infancia

El asma constituye la primera causa de enfermedad crónica en la infancia, y limita la calidad de vida de un elevado número de niños y sus familias.

Su aumento: por factores medioambientales (aumento exposición a  alérgenos y contaminantes) cambios en el medio ambiente interior o exterior

Aproximadamente hasta un 30% – 50% de los niños  tienen algún episodio de sibilancias (pitidos o silbidos en el pecho) en los 6 primeros años de vida

La prevalencia  de asma en España, según los datos obtenidos es de un 9% en los niños de 13-14 años, y del 10% en los niños de 6-7 años.

Existe una mayor prevalencia de asma en las zonas costeras que en las zonas de interior de la península.

El diagnóstico precoz del asma intenta limitar la frecuencia y gravedad de las exacerbaciones, impedir el deterioro de la función pulmonar, prevenir la muerte por asma y mantener la calidad de vida adecuada del niño o adolescente y su familia.

Habitualmente, las infecciones virales son las desencadenantes de estos episodios que, en su mayoría “parecen curarse” con el crecimiento, solo entre el 15-27% de estos niños persisten las sibilancias a partir de los 5 años de edad.

Las características del asma del lactante y del niño pequeño son diferentes de las del niño mayor o del adulto.

En los niños pequeños, a veces se tiene miedo de utilizar la palabra asma para definir lo que le está pasando a un niño que tiene tos, sibilancias (pitidos) o incluso disnea(falta de aire). La mayoría de los consensos sobre el tema suelen definirla como“sibilancias recurrentes o tos persistente en un escenario en el que el asma es probable y otras enfermedades han sido excluidas”

A partir de los 3 años el asma se hace “más definitiva”  y entre los 6-7 años ya  puede hablarse de asma con más seguridad.

Se han descrito 3 tipos de formas clínicas de manifestarse el asma en los niños, cada una de ellas con implicaciones prácticas en cuanto al pronóstico y posiblemente al tratamiento

SIBILANCIAS PRECOCES TRANSITORIAS:

Es el tipo más frecuente es el 40-60%, tienden a resolverse en los tres primeros años de vida y suelen ser niños sin historia familiar de asma ni atopia. Las infecciones respiratorias virales suelen ser los principales desencadenantes. El principal factor de riesgo es el tabaquismo durante el embarazo

SIBILANCIAS PERSISTENTES EN NO ATOPICOS: son un 20% las sibilancias del lactante. Las sibilancias (pitidos) suelen iniciarse antes del tercer año de vida en relación con una bronquiolitis (infección bronquial) por un virus (el virus sincitial respiratorio (VRS). Persisten a los 6 años, pero estos niños entre los 6 y 11 años suelen tener la función respiratoria reducida. Suelen desaparecer con la edad sobre los 13 años

SIBILANCIAS PERSISTENTES EN ATOPICOS: son un 20% del total de niños con sibilancias de inicio precoz. La primera crisis suele ser después del año, más frecuente en varones. Suelen tener niveles de IgE total alta, pruebas cutáneas positivas frente a aeroalérgenos (ácaros del polvo, pólenes, epitelios de animales) o alergia a alimentos. Suelen tener antecedentes familiares de atopia. Suele persistir a los 13 años

Estos 3 tipos pueden coexistir simultáneamente o secuencialmente en un mismo individuo y las infecciones suelen ser un factor desencadenante de las sibilancias,incluso aunque exista alergia. Suelen asociarse a otras enfermedades alérgicas como dermatitis atópica

En el momento actual no hay ningún dato que con seguridad nos permita predecir “como va a evolucionar  un asma en un niño”, aunque en general, el riesgo de los niños cuyos síntomas se inician durante los dos primeros años de vida, es muy escaso, incrementándose cuando aparecen o persisten más allá de los 2 años. Si alguno de los padres tiene asma, el niño tiene dermatitis atópica,  rinitis alérgica y sibilancias (pitidos) “cuando no está resfriado”,  tiene más posibilidades de que su asma persista al crecer

El asma en los niños de más de 6 años es con mucha mayor frecuencia claramente detipo alérgico, ronda un 80%

SINTOMAS EN LOS NIÑOS

En el niño pequeño las crisis suelen comenzar de forma progresiva, precedida con frecuencia de una infección respiratoria de vías altas (rinitis, moco y taponamiento nasal, estornudos, progresión a tos, con fiebre o febrícula). En los días suele aumentar la tos, aparece dificultad para respirar, pitidos, suele mantenerse durante 1-2 semanas. La tos que inicialmente puede ser seca (sin moco) se va haciendo más productiva (con moco). A veces el moco, al tragarlo les produce náuseas y vómitos.

Otros niños pueden tener síntomas más rápidos, con respuesta inmediata al tratamiento y con tos con escaso moco, son más infrecuentes, sobre todo niños mayores o con causa claramente alérgica.

Otro aspecto a valorar muy importante el LA VALORACIÓN DE LA GRAVEDAD DEL ASMA

Puede ser EPISODICA INFRECUENTE: es la más frecuente (75%) pueden tener asma menos de una vez cada 10-12 semanas, entre crisis están bien, toleran la realización de ejercicio sin síntomas, función pulmonar normal

EPISODICA FRECUENTE: en el 20% de los casos, crisis más frecuentes, sibilancias con esfuerzos moderados. Los síntomas son menos de una vez cada 5-6 semanas. Máximo de 6-8 crisis al año y la función pulmonar (espirometría) suele ser normal entre las crisis, raramente precisa broncodilatadores

ASMA PERSISTENTE MODERADA: con crisis frecuentes, sibilancias con esfuerzos leves. La frecuencia es más de una vez cada 4-5 semanas y tienen que usartratamiento con inhaladores menos de 3 veces a la semana, función pulmonar del > 70% del Fev1 (del valor predicho), síntomas nocturnos menos de 2 veces a la semana.

ASMA PERSISTENTE GRAVE: Episodios frecuentes, síntomas habituales en reposo, sibilancias con esfuerzos mínimos, síntomas por la noche más de 2 veces a la semana y uso de medicación de rescate más de 3 veces a la semana, función pulmonar con un Fev1 < del  70% del valor predicho

Una de las principales dificultades para decidir el tratamiento del asma en la primera infancia radica en la coexistencia de niños afectos de asma alérgica, que probablemente persistirá y de niños no atópicos con sibilancias recurrente que tienden a remitir. Es por ello preciso individualizar el tratamiento en cada niño, intentando obtener la mejor respuesta con las menores medidas terapéuticas posible y supervisar con frecuencia la evolución del paciente adaptando el tratamiento a los cambios en el asma

¿ LLEVA LA RINITIS AL ASMA ?

a alergia  es la enfermedad crónica  más  frecuente en Europa y su prevalencia va en aumento durante las  últimas décadas, especialmente entre  los niños.

 

Hacia el año 2015, una de cada  dos personas sufrirá al menos  un tipo de enfermedad alérgica,  ya sea rinitis alérgica,  asma,  eccema o alergia alimentaria.

La Unión Europea  ha manifestado su  compromiso  para  tratar  este  tema  de salud  pública  tan importante impulsando GA2LEN, la red europea  para  el estudio  global de la alergia  y el asma (Global Allergy and Asthma European  Network). Consiste en un consorcio de 26 universidades europeas, 50 centros  colaboradores, organizaciones científicas y asociaciones de pacientes que estudian la alergia y el asma.  El enfoque  de la red destaca la necesidad de un diálogo constante entre investigadores, médicos, pacientes y políticos. La concienciación de todas  las partes  implicadas y la rápida  aplicación de los descubrimientos científicos a la práctica clínica son claves para una prevención  y tratamiento eficaces.

Actualmente, las  enfermedades alérgicas se infradiagnostican y se tratan de  forma  insuficiente. GA2LEN contribuye  a concienciar las  personas de  este  problema de  salud  pública y elabora material educativo para  los pacientes y la población general

Estornudos y sibilancias

La  relación entre la  rinitis y el asma ha sido objeto de estudio de recientes investigaciones epidemiológicas, estudios de investigación básica y ensayos clínicos.

La  hipótesis de la interrelación de las vías respiratorias

Diferentes  investigadores han denominado a la rinitis alérgica  y el asma  como  “ la enfermedad de una única  vía  aérea “ es decir, una enfermedad que afecta  conjuntamente a las vías respiratorias superiores e inferiores  y que cursa  con un proceso  inflamatorio. Por tanto,  la alteración funcional  de la vía respiratoria superior puede  provocar la alteración funcional  de la vía respiratoria inferior.

RINITIS Y ASMA, ENFERMEDAD DE UNA VÍA ÚNICA

Relación entre la rinitis y el asma

Sea causal  o no esta  relación,  es primordial que los médicos   diagnostiquen la presencia de rinitis en los pacientes asmáticos y, al mismo tiempo,  que diagnostiquen el asma en pacientes con rinitis.

La relación  se encuentra en que, un manejo adecuado de la rinitis alérgica puede  disminuir  el riesgo de aparición de asma o crisis asmáticas. Un estudio reciente demuestra que uno de cada tres pacientes con rinitis alérgica  puede padecer asma al cabo de 10  años, lo que indica  que tratar la rinitis alérgica es una inversión muy importante para promover la salud pública.

PILARES DEL TRATAMIENTO DEL ASMA Y LA RINITIS ALÉRGICA

En cualquier caso,  la rinitis siempre debe tratarse. Además de ser un factor de riesgo del asma,  ciertos  estudios han demostrado que la rinitis limita de forma considerable la calidad  de vida del paciente, así como su actividad  social, educativa y profesional.

FRECUENCIA DE ASMA Y RINITIS ALÉRGICA

Los niños también son vulnerables. La prevalencia de la rinitis alérgica  es de un 10-20% en niños en edad escolar  y de un 15-30% en adolescentes. Aunque la enfermedad puede  aparecer a los 3-5  años, la incidencia  máxima tiene  lugar en los últimos años de la infancia  y en la adolescencia

Pruebas de la  relación

Pruebas científicas a diferentes  niveles corroboran la relación entre la  rinitis alérgica y el asma:

Relaciones epidemiológicas

COMORBILIDAD O ASOCIACIÓN ENTRE RINITIS Y ASMA ALÉRGICO

La rinitis alérgica  y el asma  coexisten con frecuencia. Las cifras demuestran que un 80%  de pacientes asmáticos sufre de rinitis y aproximadamente un 15-30% de los pacientes con rinitis tienen  asma.

Profesión

Los problemas alérgicos  asociados con la profesión  tienden a aumentar cada  vez más,  a medida  que  la generación  actual  de niños  con una  gran prevalencia de alergias se va incorporando  a la actividad  laboral.  Este grupo de trabajo  evalúa  el impacto que tiene  en el asma  el hecho  de trabajar  en entornos  cerrados  no industriales,  así como, las repercusiones para  el asma  y otras  enfermedades alérgicas de la exposición  a alérgenos en el lugar de trabajo.

Sensibilización  por IgE y enfermedades alérgicas

La síntesis de IgE específica frente a determinados alérgenos  es necesaria para el desarrollo de enfermedades alérgicas como el asma,  pero aproximadamente  un tercio de los individuos con IgE específica frente a alérgenos  no desarrolla  ningún  síntoma. La concentración de IgE específica debe considerarse en el contexto clínico,cuanto  mayor es la concentración, mayor es la probabilidad de que aparezcan síntomas.

¿Por qué es  importante esta  relación?

La rinitis es un factor de riesgo del asma. La mejora de los síntomas de la rinitis alérgica se puede asociar con la resolución de los síntomas asmáticos y el empeoramiento de los síntomas de la rinitis alérgica puede asociarse  con el empeoramiento de los síntomas asmáticos.

Pruebas clínicas

El tratamiento adecuado de la rinitis alérgica  en pacientes asmáticos ha demostrado que mejora los síntomas del asma y reduce  el tiempo  de hospitalización por exacerbaciones asmáticas.  La rinitis alérgica  mal controlada en pacientes asmáticos puede  contribuir  al aumento de las exacerbaciones y a un control insuficiente de los síntomas

Los síntomas pueden ser persistentes o intermitentes, leves o moderados/ graves. La gravedad  se basa  en las alteraciones que afectan a la calidad de vida como resultado de la enfermedad: impacto  en la actividad  laboral o rendimiento escolar  / alteraciones del sueño  / actividades cotidianas, deporte  y tiempo  libre / y síntomas molestos.

A  los pacientes que debutan con asma como enfermedad inicial, hay que preguntarles cuáles son sus síntomas nasales. Los pacientes que debutan con rinitis alérgica grave o persistente y/o rinosinusitis deben ser estudiados sistemáticamente para detectar la  posibilidad de asma.

Historia clínica

Los pacientes con rinitis alérgica presentan con frecuencia una peor calidad  del sueño.  Es importante no pasar  por alto este  síntoma  a la hora de hacer  el diagnóstico.

El diagnóstico es difícil porque  los síntomas de la rinitis alérgica  y el asma  pueden aparecer a la vez.

En algunos  pacientes, predomina  la rinitis alérgica  y el asma  no se diagnostica  o es asintomático, mientras que en otros predomina  el asma  y la rinitis alérgica  no se diagnostica o es asintomática.

La historia  médica  del paciente es primordial para diagnosticar la rinitis alérgica,  teniendo en cuenta:

Síntomas oculares: ojos llorosos, picor

SÍNTOMAS DE RINITIS ALÉRGICA

Síntomas pulmonares: tos, opresión torácica, dificultad para respirar, sibilancias (pitidos en el pecho)

SÍNTOMAS DE ASMA

Síntomas cutáneos: picor, sequedad cutánea

Atopia

Es la tendencia genética a desarrollar enfermedades alérgicas. La atopia  está  relacionada con la capacidad de producción de IgE en respuesta a las proteínas que se encuentran en el ambiente, como los ácaros  del polvo de casa,  el polen de gramíneas, o los alérgenos  alimentarios.

Grupo de pruebas de la  picadura (prick test)

PRUEBAS CUTÁNEAS EN EL DIAGNOSTICO DE LA ALERGIA

Un equipo  de GA2LEN diseñó  un nuevo panel  paneuropeo de pruebas alérgicas  cutáneas para estudiar la prevalencia de alérgenos en toda la Unión Europea.  Este estudio  ayuda a clasificar  los factores que influyen en la alergia infantil como:

Antecedentes previos de alergia

Antecedentes familiares  de alergia: la existencia de antecedentes familiares  de atopia  hace  el diagnóstico más probable.

Factores ambientales: determina si los síntomas están  relacionados con factores desencadenantes específicos, exposición  a pólenes, esporas  de hongos, epitelios de determinados animales, polvo, humo de tabaco, contaminación,  conservantes en perfumes o cosméticos…

El enfoque  del manejo  y tratamiento debe  ser global y hay que tener  en cuenta tres aspectos diferenciados:

El tratamiento eficaz  y a veces prolongado de la alergia nasal  puede tener  un marcado  efecto  beneficioso en la prevención  de las crisis  y los síntomas del asma  ya existentes.

La rinitis alérgica  no controlada puede  producir  un empeoramiento del asma  coexistente, mientras que un tratamiento eficaz  de la rinitis puede  tener  un importante efecto beneficioso en la prevención  de la evolución del asma  y el control  de los síntomas asmáticos.

La calidad  de vida del paciente, la calidad  del sueño,  el rendimiento escolar  y laboral,  también debe tenerse en cuenta.

Tratamiento médico

El médico puede escoger entre una gran variedad de opciones de tratamiento.

Medicación de administración oral, antihistaminicos, antileucotrienos, medicación de administración tópica: corticoides nasales, antihistamínicos oftálmicos  e intranasales, cromonas, descongestionantes

Tratamiento por otras vías de administración: inmunoterapia (subcutánea,  sublingual)…

INMUNOTERAPIA ESPECÌFICA O VACUNAS DE LA ALERGIA

Educación del Paciente

Es muy importante educar a los pacientes y proporcionarles la  información adecuada para que se impliquen activamente en el tratamiento de sus enfermedades. Estudios de investigación han demostrado que la  educación de los pacientes mejora su propia satisfacción, el cumplimiento del tratamiento y los resultados.

PLAN DE ACCIÓN EN LA ALERGIA

Explicar las alergias

Durante  la primera  consulta, es necesario:

Explicar el aumento de la prevalencia y los principios  básicos  de la enfermad, y cómo el contacto con los alérgenos  provoca los síntomas.

Explicar cómo ha diagnosticado su enfermedad a partir de los síntomas y las pruebas de confirmación.

Indicar  los riesgos,  incluyendo  la posibilidad de evolución natural  de la enfermedad o el desarrollo  de comorbilidades.

Explicar las posibles  causas ambientales  relevantes para ese paciente concreto.

Explicar las posibles  reacciones cruzadas  de los pólenes con los alimentos.  Y de los ácaros con los mariscos.

Algunas frutas  y verduras  tienen una estructura molecular  parecida a la de los pólenes  y los anticuerpos producidos contra  estos  pólenes pueden reaccionar de forma adversa con las frutas  y verduras,  confundiéndolas con polen.  Para la mayoría de personas con alergia primaveral, la reacción  adversa  a los alimentos es ligera y sólo afecta  a la boca,  lo que se denomina como síndrome  de alergia oral (SAO).

Prevención

Hay que remarcar que evitando  o reduciendo el contacto con el alérgeno  los síntomas pueden mejorar.

Estudios  recientes indican  que fumar  durante el embarazo  aumenta el riesgo de sibilancias recurrentes durante los primeros  años de vida.

Hay que explicar al paciente cómo puede evitar la exposición  a los factores desencadenantes. Que se implique en el autocontrol, que conozca las pautas sobre la toma de la medicación o cambios en los síntomas. Asegurándose de que el paciente entiende el uso del tratamiento prescrito  y la importancia de su cumplimiento. Se debe  prestar  especial atención a los adolescentes: la falta de cumplimiento  suele  deberse a que no entienden la necesidad de un tratamiento  a largo plazo,  especialmente cuando  la medicación no provoca una mejora inmediata de los síntomas.  Además,  no son conscientes de las posibles  consecuencias del mal cumplimiento del tratamiento.

MEDIDAS DE CONTROL EN LA ALERGIA Y PREVENCIÓN

Se debe proporcionar  un plan de emergencia a los pacientes para ayudarles  a identificar una posible  exacerbación y establezca los pasos  a dar.

El asma y la alergia a polenes y alimentos

Los alérgicos a pólenes y alimentos, al mismo tiempo, tienen mayor probabilidad de desarrollar asma

 

Según un informe elaborado por investigadores  de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), se ha podido confirmar que entre el 70-80% de los pacientes alérgicos a alimentos vegetales (frutos secos, frutas y verduras), también reaccionan al entrar en contacto con ciertos tipos de pólenes.

El trabajo (el primero que se lleva a cabo en España), ha sido realizado por la Red Vegetalia, grupo formado por 11 equipos de investigación, dependientes de diversas administraciones, instituciones y que en su desarrollo ha contado con la colaboración del Instituto de Salud Carlos III, organismo dependiente del Ministerio de Sanidad y Consumo.

El doctor Javier Cuesta, coordinador de la Red Vegetalia y miembro de la SEAIC explica que “existe una estrecha asociación entre la alergia a pólenes y alimentos vegetales. Por ello, hasta la fecha, siempre se ha pensado que la alergia a frutas estaba producida por causa de los pólenes, debido a que ambos comparten la sensibilización a algunos de sus componentes. Sin embargo, no es así porque se ha comprobado que no todos los alérgicos a frutas, lo son a pólenes”.

Asimismo, este estudio ha probado cómo los pacientes polínicos o con alergia a polen muestran reacción sólo ante pruebas cutáneas a alimentos de origen vegetal en un 30-40% de los casos, en gran medida a frutas y frutos secos, mientras que, en torno al 20%, muestra reacción en el momento en que se ingieren ciertos alimentos de origen vegetal.

El coordinador de la Red Vegetalia destaca “entre los datos que pudimos constatar en este trabajo”, el de aquellos pacientes sensibilizados a frutas y frutos secos que no tenían alergia a polen concomitante, y que “presentan con más frecuencia reacciones generalizadas y graves al comer un alimento, mientras que, aquellos alérgicos que reaccionan a frutas/frutos secos y pólenes, al mismo tiempo, muestran una menor expresión en los síntomas de gravedad de la alergia alimentaria (picor en la boca, etc.), aunque muestran una mayor gravedad en la manifestación de la alergia a pólenes, ya que éstos desarrollan asma con mayor frecuencia”.

Alimentos que causan Alergias

Dado el incremento en el número de pacientes alérgicos a pólenes en los últimos años, es de esperar que la cifra de alérgicos a frutas también haya experimentado una escalada similar.

Entre las proteínas alergénicas que con más frecuencia se pueden encontrar en las frutas, destacan la LTP (proteína transportadora de lípidos) y la profilina.

La LTP es el alergeno principal de melocotón y de varios frutos secos, y en general, el principal alimento de origen vegetal causante de alergia es el melocotón, seguido por el melón, kiwi y frutos secos.

Entre otros hallazgos de este estudio, el doctor Cuesta añade que “en el caso de la alergia a melocotón, frutos secos y manzana se asocia con sensibilización a LTP, mientras que el melón, sandía, tomate o pera se asocian con la sensibilización a profilina.

Se ha comprobado que las reacciones por LTP están ligadas con mayor frecuencia a reacciones generalizadas y graves, que en algunos casos pueden poner en peligro la vida del paciente, mientras que la sensibilización a profilinas se asocia a un cuadro de síntomas mas leve, el síndrome de alergia oral”.

Los expertos en alergología presagian una primavera muy complicada para los alérgicos al polen.

De hecho, se espera que las concentraciones acumuladas de polen de gramíneas superen los 7.000 granos por m3 de aire, frente a los 5.000 grs./m3 registrados en 2006.

Los alergólogos señalan que existe una estrecha relación entre el aumento de las concentraciones de este polen y el incremento de los síntomas alérgicos y el asma en los pacientes.

“Por ello, contar con esta información puede ayudar a predecir las epidemias de asma y permitir que los servicios sanitarios, industria farmacéutica y pacientes estén correctamente preparados”, indica el doctor Javier Subiza, coordinador del Comité de Aerobiología de la SEAIC.

Al menos dos millones y medio de personas en España padecen asma y afecta a un 5 por ciento de los adultos y a un 10% de niños.

El asma si no se trata, requiere hospitalización y en más de la mitad de los casos produce absentismo laboral o escolar, limitaciones en la actividad diaria y, en algunos casos, puede provocar la muerte.

Sin embargo, según afirman los expertos, con una terapia correcta, el 90% de los asmáticos puede llevar una vida normal.

La alergia a los ácaros del polvo aumenta cada año

Estornudos, picor de garganta, congestión nasal, hinchazón de los ojos, tos, falta de respiración… seguro que estos síntomas nos resultan familiares. El cambio en el modelo de vida ha hecho que las alergias respiratorias hayan aumentado de manera considerable en los últimos años, siendo muchas las personas que las padecen.

Los datos hablan por sí solos; en los países desarrollados la mayoría de la población pasa muy pocas horas al aire libre, permaneciendo en lugares cerrados cerca del 95% de su tiempo. Esto provoca que el aire que respiramos tenga sustancias alergénicas mucho más concentradas, facilitando así la aparición de la alergia al polvo en las personas. A día de hoy se sabe que los ácaros del polvo doméstico son la principal fuente de alérgenos en una casa y que uno de cada dos casos de rinitis alérgica está provocada por estos arácnidos.

¿Qué son los ácaros?

Son unos insectos que no son visibles al ojo humano (miden entre 0,2 y 0,5 mm) que habitan en viviendas y almacenes. La humedad relativa y la temperatura influyen en su desarrollo. Se sabe que en España afecta con más virulencia a Cantabria, Galicia y Canarias, donde los datos señalan que un 30% de la población es alérgica a los ácaros. Si hablamos de personas con enfermedad asmática, las cifras de alérgicos al polvo aumentan hasta un 90%.

En las viviendas tienen sus zonas favoritas, donde se instalan para alimentarse principalmente de las descamaciones dérmicas que el hombre pierde. Fundamentalmente suelen estar en colchones, almohadas, sofás o muebles tapizados, alfombras, cortinas o juguetes de peluche. Sobre todo es en los dormitorios donde más ácaros hay, por lo que es necesario realizar acciones que reduzcan la cantidad. Se estima que sólo en un colchón puede haber un millón y medio de ácaros.

¿Qué medidas se pueden tomar?

Aunque la eliminación de los ácaros es prácticamente imposible, sí se pueden tomar medidas que mejoren la convivencia en la vivienda, como:

  • Eliminar las alfombras y moquetas, para evitar que se acumule el polvo en estas zonas.
  • Lavar cortinas y peluches de manera asidua y prescindir de la mayoría de ellos.
  • Comprar ropa de cama que esté hecha con tejido antialérgico.
  • Poner fundas antiácaros a los colchones y almohadas. Asimismo se deben aspirar durante unos 10 minutos una vez al mes y exponerlos al sol, si es posible, un par de veces al año.
  • Lavar con agua caliente sábanas y mantas de manera regular (a unos 50º).
  • Intentar que la humedad del dormitorio y de la vivienda no supera el 50%.

Diagnóstico y tratamiento

Cualquier persona que tenga síntomas que le hagan pensar que puede tener alergia al polvo debe acudir al alergólogo para verificar el diagnóstico. El médico, como en cualquier proceso alérgico, hará un interrogatorio y realizará una exploración física, que generalmente incluye una auscultación respiratoria y una observación de la mucosa nasal mediante una rinoscopia anterior.

También es muy útil el test de Prick, una prueba cutánea de punción o de escarificación que busca identificar la sustancia o sustancias que provocan la reacción alérgica en el paciente.

Se realiza introduciendo en la piel (el antebrazo o la espalda) una cantidad pequeña del agente que causa el alérgeno. Es indolora, rápida y sencilla, aunque puede provocar enrojecimiento y prurito, y permite diagnosticar a alergia a los ácaros, así como a fármacos, pólenes, hongos, látex, alimentos, insectos o tejidos, entre otros.

La alergia a los ácaros es un proceso crónico que puede sufrir brotes bruscos periódicos. Esto puede hacer que el paciente la confunda con simples catarros u otros procesos infecciosos.

La alergia alimentaria e intolerancia alimentaria

La gravedad de estas reacciones puede variar de persona a persona, que van desde una erupción leve de la piel a través de una amenaza para la vida de shock anafiláctico, que requiere atención médica inmediata.

Las reacciones alérgicas se componen de dos respuestas clave dentro del sistema inmunológico, la primera de las cuales es la producción de un anticuerpo conocido como inmunoglobulina E (IgE) que circula dentro de la corriente de la sangre, y el segundo de los cuales es el de los mastocitos, una célula que se produce en el tejido corporal, pero que es especialmente común en los sitios de reacciones alérgicas.

Desarrollo de las alergias

El desarrollo de una alergia se produce cuando el sistema inmune reacciona de forma exagerada a una proteína extraña conocido como un alérgeno, que en este caso es un tipo particular de alimento.

Curiosamente, no experimentará una reacción alérgica la primera vez que comes un nuevo tipo de comida, y antes de que ocurra una reacción individuos que están predispuestos a formar IgE a los alimentos, primero tendrá que ser expuesta a la comida. En esta etapa, la digestión de los alimentos hará que la producción de gran cantidad de IgE que será lanzado antes de fijar a la superficie de los mastocitos.

La próxima vez que se expone a este alimento, el cuerpo va a producir un mayor volumen de alergeno que interactuará con la IgE específica en la superficie de los mastocitos, provocando que las células liberen sustancias químicas como la histamina.

El tipo de reacción alérgica en sí dependerá del tejido en el que se liberan, por ejemplo, los mastocitos que liberan sustancias químicas en la nariz pueden dar lugar a la inflamación de la garganta y dificultad para respirar o tragar, o células afectadas en el tracto gastrointestinal puede causar dolor en el abdomen o la diarrea.

A menudo, la alergia alimentaria se confunde con la intolerancia a los alimentos, que, aunque puede que se sienta mal por lo general no es tan perjudicial y no representa el peligro inmediato de una reacción alérgica severa a un alimento determinado.

Las alergias alimentarias más comunes son el pescado, los mariscos, lácteos, soja, trigo, cacahuetes y frutos secos como las almendras, brasil, anacardos y nueces.

Generalmente las alergias alimentarias son más comunes entre los niños pequeños de lo que son en los adultos, aunque muchos lo hacen superar antes de que lleguen a la adolescencia. A pesar de las incidencias son muy raros, algunos adultos pueden desarrollar una alergia a los alimentos a algo que antes eran capaces de comer.

La prevalencia de las alergias

En 2008, la Food Standards Agency (FSA) informó que aproximadamente el 1-2% de los adultos y el 5-8% de los niños se ven afectados por una alergia a los alimentos, aunque algunos investigadores creen que la cifra para los adultos puede ser ligeramente superior, ya que algunos individuos errores una alergia (que involucra al sistema inmune) para una intolerancia a ciertos alimentos (que no esté relacionado con el sistema inmune).

Perspectiva

Como se mencionó anteriormente, las alergias son mucho más comunes entre los niños que se encuentran entre los adultos y con la excepción de las alergias al maní que sean muy persistentes (un gran número de niños con este tipo de alergia se mantendrá alérgica durante el resto de su vida) un alto porcentaje de Los niños que sufren de alergias en realidad superar antes de que alcancen la edad escolar.

Las personas cuyos alergias persistir hasta la edad adulta, o los que sólo empiezan a desarrollar una alergia en la edad adulta se destacan un mayor riesgo de ser afectados de manera indefinida, y es poco probable que les superan.

Los síntomas de una alergia por lo general se producen en tan sólo unos minutos de exposición, pero en algunos casos la aparición puede retrasarse. Algunos de los síntomas más comunes incluyen hinchazón de la cara y los labios, manchas en la piel y picazón, náuseas, dolores abdominales y cólicos, diarrea, sibilancias y vómitos.

Desafortunadamente, no hay cura conocida para las alergias alimentarias y el tratamiento suele girar en torno a la identificación de los alimentos desencadenantes y evitarlos.

En el caso de que una persona no consuma accidentalmente un alimento al que son alérgicos, hay ciertos medicamentos que se pueden tomar para aliviar los síntomas, y en casos muy graves, como anafilaxia, será necesario un tratamiento médico inmediato que buscarla.

El shock anafiláctico

La anafilaxia o shock anafiláctico es una muy grave y potencialmente mortal reacción alérgica. Puede afectar muchas partes del cuerpo, pero comúnmente afecta a las vías respiratorias, la respiración y la circulación de la sangre, dando lugar a dificultades para respirar, mareos e hinchazón severa a ciertas áreas del cuerpo, como los labios y las manos.

Las personas que tienen antecedentes de anafilaxia pueden llevar a un autoinyector de adrenalina, el medicamento contra la alergia que se utiliza para tratar la reacción. Esto normalmente se inyecta en el músculo del muslo durante unos 10 segundos.

Independientemente de si un individuo hace llevar un auto-inyector, anafilaxis siempre debe tratarse como una emergencia médica, y si usted sospecha que usted u otra persona es la experiencia de una reacción, entonces es importante que se comunique con los servicios de emergencia.

Aunque esta reacción puede ser mortal, si se tratan con rapidez y eficacia la mayoría de los individuos que se recupere completamente y no tener complicaciones a largo plazo o efectos secundarios.

Las pruebas de alergia

Si usted cree que puede estar sufriendo de una alergia a los alimentos a continuación, su primer punto de contacto debe ser su médico de cabecera, quien además de tomar un historial médico completo y detallado también se encargará de todas las pruebas pertinentes. Una vez que las de alergenos se han identificado, su médico de cabecera será capaz de recomendar el tratamiento adecuado.

Las pruebas pueden incluir lo siguiente:

Las consultas de alergología

Si su médico de cabecera o con cirugía local son incapaces de llevar a cabo una prueba de alergia a sí mismos, entonces puede que se refieren a una clínica de la alergia para una evaluación adicional.

Análisis de sangre

Se trata de una muestra de sangre que se toma antes de ser enviada a un laboratorio especializado para su evaluación. Los expertos estarán buscando a cabo para la cantidad de anticuerpos de inmunoglobulina E (IgE) como estos son los que desencadenan la liberación de histamina cuando estamos expuestos a ciertos alergenos alimentarios ambiental.

Resultados de las pruebas suelen volver graduada, con grado 0 representa una reacción negativa, a través de grado 6 representa una reacción positiva fuerte, dependiendo del nivel de anticuerpos de IgE específica de alergeno en la sangre. Cuanto mayor sea el grado, mayor será el riesgo de una alergia al alergeno se está probando.

Los análisis de sangre también pueden probar la IgE a los ácaros del polvo, el polen y los animales domésticos, así como comida y también hay pruebas específicas para la tuerca, mariscos, antibióticos, picaduras, látex, etc

Test de parches

Las pruebas de parche se utiliza generalmente para diagnosticar reacciones alérgicas que se producen en la superficie de la piel. Puede probar para las alergias a los tintes para el cabello, cosméticos, medicamentos para la piel, etc y la prueba en sí se realiza mediante la colocación de una muestra de los alérgenos de contacto químicas conocidas en la piel, debajo de un disco especial de aluminio durante 48 horas.

Después de un período de tiempo se evaluarán cualquier formación de ampollas o enrojecimiento de la piel.

Prueba de punción cutánea

Esta prueba es uno de los más populares de las pruebas de alergia alimentaria y es extremadamente preciso. El procedimiento en sí mismo implica una pequeña aguja o lanceta, que se utiliza para rayar la superficie misma de la piel a través de una pequeña gota de un fluido que contiene un alergeno conocido. Clínicas suelen usar formas líquidas purificadas de alérgenos, pero en algunos casos pueden ser necesarios para llevar una muestra fresca.

Una reacción positiva se indica cuando la piel que rodea el pinchazo de la aguja se pone roja, que pica y ligeramente hinchada. Este efecto se conoce como una roncha y se suele desarrollar a su máximo tamaño en alrededor de 20 minutos y debe desaparecer dentro de una hora y, en general cuanto mayor es la roncha, más probabilidades tendrá de ser alérgico.

Aunque esta prueba puede ayudar a identificar lo sensible que es a un alergeno, lo que no puede hacer es predecir cómo va a reaccionar a ella en el caso de que usted está expuesto, ni puede proporcionar un diagnóstico plena prueba. Los médicos a ver si sus resultados de la prueba se correlacionan con los síntomas con el fin de llegar a un diagnóstico.

Los factores de riesgo

De acuerdo a la información del NHS sobre alergias a los alimentos, el número de casos ha aumentado dramáticamente durante las últimas dos décadas, con el número de niños que ingresan al hospital para la anafilaxia, como resultado de una alergia a los alimentos en aumento en un 700% desde 1990.

Aunque se desconoce la razón del fuerte aumento, al igual que la razón exacta de que los anticuerpos IgE reaccionan contra ciertas proteínas de los alimentos, hay una serie de factores conocidos que se cree que aumenta la probabilidad de un individuo que está siendo afectada por una alergia a los alimentos:

Alergias adicionales

Los que se ven afectados por otras alergias desde una edad temprana, como la dermatitis atópica, se destacan un mayor riesgo de desarrollar una alergia a los alimentos.

Cambios en la dieta

Un aumento significativo en el número de casos de alergia a alimentos durante las últimas dos décadas ha llevado a algunos expertos a creer que los cambios en la dieta occidental podría ser en parte responsable.

Antecedentes familiares

Tener un miembro de la familia que se ve afectada con una enfermedad alérgica, como eccema o alergia alimentaria expone a los individuos a un mayor riesgo de desarrollar una alergia a los alimentos mismos.

Aunque cualquier alimento puede causar una reacción alérgica, hay ciertos alimentos que parecen ser más responsable para el desarrollo de las alergias que otros. En los niños, los huevos, la leche, los cacahuetes, la soja y el trigo son las causas más comunes de una reacción alérgica, y en los adultos es frutos secos, mariscos, pescado y maní.

La intolerancia alimentaria

Una intolerancia alimentaria es una respuesta en el sistema digestivo en lugar de una respuesta del sistema inmunológico, y se produce cuando el sistema digestivo no puede digerir de hueco por la comida adecuadamente.

Por ejemplo, entre las intolerancias alimentarias más comunes es la intolerancia a la lactosa, que se encuentra en la leche y otros productos lácteos. La intolerancia es causada por una incapacidad para digerir el azúcar lactosa presente en la leche de vaca y esto es como resultado de una falta de la enzima lactasa azúcar-digerir en el intestino.

Reacciones de intolerancia alimentaria tienden a tener un inicio más lento que las reacciones alérgicas, a menudo están relacionadas con la dosis y no suelen ser potencialmente mortal.

Los síntomas comunes de la intolerancia a los alimentos se incluyen los siguientes:

  • hinchazón
  • calambres
  • diarrea
  • dolores de cabeza
  • acidez
  • náusea
  • dolor de estómago
  • viento
  • vómitos.

Prevalencia de intolerancias

Las intolerancias alimentarias son mucho más comunes que las alergias a los alimentos, y en algún momento de nuestras vidas, es probable que todos vamos a experimentar una reacción no deseada a algo que hemos comido.

¿Cómo puedo saber si tengo una intolerancia a los alimentos?

De manera similar a la de las alergias alimentarias, hay muchas pruebas que se pueden realizar lo que ayudará a establecer las intolerancias alimentarias.

Junto a las pruebas, otro método popular es una dieta de restricción / eliminación. Estas dietas implican comer sólo un número limitado de alimentos con pocas probabilidades de provocar una reacción adversa por un período de tiempo, después de lo cual otros alimentos comenzarán lentamente a ser presentada de nuevo por lo que el alimento causante puede ser identificado. Dietas de restricción sólo debe hacerse bajo la supervisión de un profesional dietista o médico.

Si sospecha que usted tiene una intolerancia a los alimentos y está pensando en visitar a su profesional de la salud, siempre es una buena idea llevar un diario de alimentos junto con usted qué detalles lo que ha comido durante las últimas semanas y los síntomas que ha experimentado. Este diario debe ser tan profundo como sea posible, con cualquier hora de las comidas, bebidas, aperitivos, medicamentos y suplementos grabadas junto con una descripción de los síntomas, su intensidad y cuando ocurrieron. Toda esta información le ayudará a su dietista, médico de cabecera o proveedor de atención médica para buscar cualquier patrón e identificar los posibles sospechosos.

Tipos de intolerancia a los alimentos

Como se mencionó anteriormente, cualquier tipo de alimento potencialmente puede causar una reacción adversa, pero hay algunos alimentos que más comúnmente producen una reacción que otros.

Así como la intolerancia a la lactosa, los individuos también pueden experimentar la intolerancia al gluten, intolerancia al trigo y la intolerancia a ciertos compuestos de los alimentos de origen natural, tales como la cafeína, o las que se encuentran en el vino tinto y el queso, los cuales son conocidos por desencadenar migrañas y dolores de cabeza en algunas personas.

La enfermedad celíaca, que se denomina con frecuencia y incorrectamente como una intolerancia al gluten, es en realidad una enfermedad autoinmune que hace que el cuerpo para producir anticuerpos que atacan a su propio tejido.

Los individuos afectados por la enfermedad celíaca se disparará una serie de síntomas si consumen alimentos que contienen gluten como el trigo, el centeno y la cebada. Los cereales que contienen gluten también se utilizan en numerosos alimentos diferentes, tales como el pan y la pasta, y lo mismo pasa con ingredientes de trigo que se pueden encontrar en algunas salchichas, hamburguesas, una variedad de salsas y algunas bebidas alcohólicas que contengan cebada.

La condición puede finalmente causar daños en el revestimiento del intestino delgado, evitando que la absorción de la bondad de los alimentos. El daño causado es por lo general una reacción al consumo de gluten y los síntomas varían mucho de persona a persona, que a menudo la enfermedad puede ir sin diagnosticar durante un período de tiempo. Los síntomas gastrointestinales pueden incluir dolor abdominal, distensión abdominal, indigestión, estreñimiento o diarrea, náuseas y pérdida de peso inexplicable.

Además de esto, debido a que la condición impide que los intestinos absorben las vitaminas y minerales que son esenciales para el bienestar óptimo, los pacientes pueden ser para encontrar que tienen moretones con facilidad, sentirse ansioso o deprimido y puede experimentar fatiga, pérdida del cabello, periodos ausentes , calambres musculares y dolores, hemorragias nasales e incluso convulsiones.

Aunque la enfermedad celíaca no se puede curar, si los individuos toman una dieta libre de gluten de por vida y luego los síntomas eventualmente desaparecen y el revestimiento de los intestinos sanarán.

Hay un montón de comida varía de especialistas disponibles que están diseñados para las personas que sí tienen una intolerancia. La mayoría de los grandes supermercados llevan ahora un trigo-libres y alcance sin gluten, así como gran cantidad de sustitutos lácteos para aquellos que son intolerantes a la lactosa.

Tipos de alergias en la piel

Tipos de alergias en la piel

“La piel irritada puede ser causada por una serie de factores muy variados. Estos pueden incluir desórdenes del sistema inmunitario, medicamentos e incluso infecciones. Cuando un alérgeno es responsable de desencadenar una respuesta en el sistema inmunitario, se produce una condición alérgica de la piel.”

Síntomas en la piel

Los síntomas de las alergias cutáneas pueden aparecer de manera instantánea después de haber estado en contacto con el agente alérgeno, o pueden surgir unas horas después, a veces incluso unos días.

  • La aparición de áreas de ronchas en la piel (rojas e inflamadas)
  • Ampollas
  • Erupciones que producen sensación de quemazón
  • Picazón exagerada
  • Urticaria
  • Piel escamosa y seca
  • Extrema sensibilidad a la luz y al sol
  • Hinchazón, sobre todo en la zona de la cara, las ingles o los ojos

4 Tipos de alergias más comunes

1. Dermatitis atópica (Eczema)

El eczema es la condición de la piel más común, la cual repercute especialmente a los niños. Afecta a uno de cada cinco infantes y tan solo a uno de cada cincuenta adultos, demostrando lo anteriormente afirmado. Se cree que esto es debido a la “falta de estanqueidad” de la barrera que tiene la piel, que causa que esta se seque y sea más propensa a la irritación e inflamación por el impacto de los diferentes factores medioambientales.

Algunos pacientes con eczema cuentan con una alta sensibilidad a la comida que puede generar que los síntomas empeoren. Mientras que la mitad de las personas que tienen dermatitis atópica severa, padecen esta enfermedad por herencia de un gen alterado en la piel, denominado filagrina.

A diferencia de la urticaria, el picazón del eczema no es causado por la histamina, así que los antihistamínicos no van a controlar los síntomas. Se suele relacionar el eczema con el asma, la rinitis alérgica o con alergias alimenticias. Este orden de progresión es conocido como marcha atópica.

 

2. Dermatitis alérgica de contacto

La dermatitis alérgica de contacto sucede cuando tu piel se pone en contacto directo con un alérgeno. Por ejemplo, si tienes alergia al níquel y tu piel se ve sometida a algún tipo de contacto con joyería que contiene este componente aunque sea en una pequeña cantidad, podrías llegar a causar en tu piel rojeces, hinchazón, escamas e incluso picores.

Entrar en contacto con hiedra, roble o zumaque venenoso, también puede causar una dermatitis alérgica de contacto. La mancha roja y picante es causada por un aceite que recubre a este tipo de plantas. La reacción alérgica puede proceder de tocarlas directamente, o de tocar ropa, animales o incluso herramientas del jardín que hayan estado en contacto con este aceite.

 

3. Urticaria

La urticaria es una inflamación de la piel desencadenada cuando el sistema inmunológico libera histamina. Esto causa que los pequeños vasos sanguíneos tengan pérdidas, lo que produce una inflamación en la piel. La inflamación en las capas más profundas de la piel es conocida como angioedema. Hay dos tipos de urticaria, aguda y crónica.

La urticaria aguda sucede después de ingerir un tipo particular de comida o de entrar en contacto con un desencadenante determinado. También puede ser causado por causas no alérgicas como el calor o el ejercicio, así como medicamentos, comidas o mordiscos de insectos. Por su parte, la urticaria crónica se produce raramente por desencadenantes específicos, por lo que las pruebas alérgicas no suelen ser demasiado útiles en este aspecto.

 

La urticaria puede durar durante muchos meses e incluso años. A pesar de ser muy incómoda de a veces dolorosa, la urticaria al menos no es contagiosa.

 

4. Angioedema

El angioedema es una hinchazón que se encuentra en las capas más profundas de la piel. A menudo suele ser vista con la urticaria. Suele producirse en los tejidos blandos como los párpados, la boca o los genitales. 

Se considera si que es aguda cuando la condición dura solamente un corto periodo de tiempo, de unos minutos a unas horas. Es causada por una reacción alérgica a medicamentos o comidas. Mientras que el angioedema crónica se produce cuando la condición no desaparece en mucho tiempo. No se conoce una causa identificable.

 

El angioedema hereditario es una condición genética rara pero seria, que envuelve la hinchazón de varias partes del cuerpo, incluyendo las manos, los pies, la cara, la pared intestinal y las vías respiratorias. Esas personas no suelen responder al tratamiento con antihistamínicos o adrenalina, así que es importante acudir a un especialista.
Alergias peligrosas

Alergias peligrosas

Las reacciones alérgicas ocasionadas por alimentos, al igual que las de otro origen (medicamentos, picaduras de himenópteros, etcétera), pueden provocar síntomas que deriven de manera rápida en una anafilaxia, que es una situación grave que puede comprometer la vida de los pacientes. Una vez desencadenada la reacción, será necesaria una actuación rápida y eficaz para su control.

Esta advertencia, puesta de manifiesto por la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) durante la XI Reunión de Controversias y Novedades en Alergia (CYNA) que se celebra con la colaboración de GSK hoy y mañana en Madrid, se acompaña de una recomendación: formación e información.
Tal y como explica la doctora Montserrat Fernández Rivas, una de las coordinadoras científicas de la jornada, “para minimizar el problema, es imprescindible que las personas afectadas, los profesionales sanitarios y la población en general, dispongan de información sencilla pero rigurosa sobre cómo reconocer una anafilaxia, cómo actuar ante ella, y cómo prevenir un nuevo caso”.

Alergia “digestiva”

Nuevos retos complican el panorama diagnóstico y terapéutico de la patología alérgica puesto que aparecen nuevas enfermedades, como la esofagitis eosinofílica. Es una afección alérgica crónica que se manifiesta con síntomas referidos al esófago y la parte superior del tubo digestivo. Condiciona disfagia, y, en el caso de los niños, trastornos de la alimentación.
“La esofagitis eosinofílica es la forma de alergia alimentaria más recientemente descrita. Cada vez afecta a más personas, tanto a niños como a adultos jóvenes, y que tiene un difícil abordaje” comenta el doctor Alfredo Lucendo, responsable del servicio de Aparato Digestivo del Hospital General de Tomelloso. “Se estima que afecta a una de cada 2.000 personas en España y en otros países desarrollados, constituyendo probablemente la principal causa de síntomas esofágicos crónicos en sujetos menores de 30 años”.
Los alimentos que más la suelen producir son la leche, el trigo, el huevo, las legumbres, incluyendo la soja, aunque, no existe ningún patrón común para todos los pacientes. De hecho, y como consecuencia de su “corta vida”, no existen estrategias de tratamiento comúnmente aceptadas, y se carece de fármacos específicos. La EoE impacta de manera relevante en la calidad de vida de los pacientes, que además sufren generalmente retraso medio de hasta 4 años en los adultos y de dos años en los niños en su diagnóstico. “Hasta hace 20 años esta enfermedad era desconocida y la diversidad de sus síntomas, que además pueden variar de un individuo a otro y a lo largo de las distintas edades, suponía que durante años los pacientes con esofagitis eosinofílica eran tratrados erróneamente de problemas de reflujo gastroesofágico. Ahora, empezamos a conocerla y se identifica un número creciente de casos, como ocurre con todas las alergias, incluidas las alimenticias, en los países desarrollados”, ha señalado.
El especialista insiste en las dificultades para el tratamiento de estos pacientes. “Los tratamientos dietéticos son eficaces, pero la identificación de los alimentos responsables no es siempre sencilla. Además, en el momento actual carecemos de fármacos específicamente aprobados para la esofagitis eosinofílica, para la cual sólo son efectivos los corticoides tópicos, siempre y cuando se tomen de una manera continuada”, apunta Lucendo. “De cara al futuro, es necesario encontrar marcadores menos invasivos que ayuden a identificar las causas alimentarias de la enfermedad, o a seguir su curso evolutivo evitando las endoscopias y biopsias repetidas, de un modo más rápido y cómodo para el paciente”.

Alergia “letal”

En el caso particular de las alergias alimentarias, el riesgo de sufrir reacciones es cotidiano, como lo es la alimentación, y puede producirse en cualquier lugar y circunstancia en los que la persona alérgica se halle expuesta a algún alimento. Esto es especialmente cierto cuando el alimento responsable es común en la dieta (como la leche o el huevo), por poder encontrarse oculto en la composición de otros alimentos elaborados o envasados.
Si un paciente alérgico a un alimento lo ingiere puede sufrir una anafilaxia. Ésta es la reacción alérgica más grave que existe. Su rápida instauración y afectación de todo el organismo la convierte en una urgencia vital que debe tratarse con adrenalina.
Como no existe una definición sencilla que permita identificar todos los casos de anafilaxia, se han ido desarrollando definiciones de consenso que incluyen diferentes criterios en un intento de abarcar todas las posibilidades. Por otro lado, tampoco se dispone de información epidemiológica precisa sobre su incidencia, prevalencia, riesgo de recurrencia y mortalidad. Su naturaleza aguda y curso transitorio no permiten la realización de estudios prospectivos poblacionales, ni de ensayos clínicos que evalúen la eficacia de distintos tratamientos. “Es difícil saber qué proporción de la población ha presentado una anafilaxia. Se estima que afecta a 1 de cada 1.000 personas y parece que la prevalencia está aumentando en los últimos años. Afortunadamente, la mortalidad es baja, inferior a 1 de cada 100.000 afectados”, explica la doctora Fernández Rivas.
Aunque vemos que no se trata de una enfermedad muy frecuente, y que sólo unos pocos casos llegan a ser fatales, los alergólogos continúan trabajando para un mejor manejo de estas situaciones.
Así, en el año 2010 surgió la iniciativa de crear un registro europeo online de anafilaxias, NORA (Network for Online Registration of Anaphylaxis) con un formulario que permite recoger datos exhaustivos sobre las manifestaciones clínicas, los agentes causantes, los factores favorecedores y el manejo clínico de los pacientes. “Su análisis nos está permitiendo conocer las principales causas de anafilaxia en Europa, sus factores de riesgo y el manejo que se hace. Esta información es tan importante para los profesionales sanitarios como para las autoridades que podrán conocer la magnitud real del problema e implantar las medidas legislativas y de Salud Pública necesarias para prevenir la anafilaxia, protocolizar su abordaje y, en definitiva, mejorar la calidad de vida de los afectados”, añade la experta.
ASMA INFANTIL

ASMA INFANTIL

El asma enfermedad crónica en la infancia

El asma constituye la primera causa de enfermedad crónica en la infancia, y limita la calidad de vida de un elevado número de niños y sus familias.

Su aumento: por factores medioambientales (aumento exposición a  alérgenos y contaminantes) cambios en el medio ambiente interior o exterior

Aproximadamente hasta un 30% – 50% de los niños  tienen algún episodio de sibilancias (pitidos o silbidos en el pecho) en los 6 primeros años de vida

La prevalencia  de asma en España, según los datos obtenidos es de un 9% en los niños de 13-14 años, y del 10% en los niños de 6-7 años.

Existe una mayor prevalencia de asma en las zonas costeras que en las zonas de interior de la península.

El diagnóstico precoz del asma intenta limitar la frecuencia y gravedad de las exacerbaciones, impedir el deterioro de la función pulmonar, prevenir la muerte por asma y mantener la calidad de vida adecuada del niño o adolescente y su familia.

Habitualmente, las infecciones virales son las desencadenantes de estos episodios que, en su mayoría “parecen curarse” con el crecimiento, solo entre el 15-27% de estos niños persisten las sibilancias a partir de los 5 años de edad.

Las características del asma del lactante y del niño pequeño son diferentes de las del niño mayor o del adulto.

En los niños pequeños, a veces se tiene miedo de utilizar la palabra asma para definir lo que le está pasando a un niño que tiene tos, sibilancias (pitidos) o incluso disnea(falta de aire). La mayoría de los consensos sobre el tema suelen definirla como“sibilancias recurrentes o tos persistente en un escenario en el que el asma es probable y otras enfermedades han sido excluidas”

A partir de los 3 años el asma se hace “más definitiva”  y entre los 6-7 años ya  puede hablarse de asma con más seguridad.

Se han descrito 3 tipos de formas clínicas de manifestarse el asma en los niños, cada una de ellas con implicaciones prácticas en cuanto al pronóstico y posiblemente al tratamiento

SIBILANCIAS PRECOCES TRANSITORIAS:

Es el tipo más frecuente es el 40-60%, tienden a resolverse en los tres primeros años de vida y suelen ser niños sin historia familiar de asma ni atopia. Las infecciones respiratorias virales suelen ser los principales desencadenantes. El principal factor de riesgo es el tabaquismo durante el embarazo

SIBILANCIAS PERSISTENTES EN NO ATOPICOS: son un 20% las sibilancias del lactante. Las sibilancias (pitidos) suelen iniciarse antes del tercer año de vida en relación con una bronquiolitis (infección bronquial) por un virus (el virus sincitial respiratorio (VRS). Persisten a los 6 años, pero estos niños entre los 6 y 11 años suelen tener la función respiratoria reducida. Suelen desaparecer con la edad sobre los 13 años

SIBILANCIAS PERSISTENTES EN ATOPICOS: son un 20% del total de niños con sibilancias de inicio precoz. La primera crisis suele ser después del año, más frecuente en varones. Suelen tener niveles de IgE total alta, pruebas cutáneas positivas frente a aeroalérgenos (ácaros del polvo, pólenes, epitelios de animales) o alergia a alimentos. Suelen tener antecedentes familiares de atopia. Suele persistir a los 13 años

Estos 3 tipos pueden coexistir simultáneamente o secuencialmente en un mismo individuo y las infecciones suelen ser un factor desencadenante de las sibilancias,incluso aunque exista alergia. Suelen asociarse a otras enfermedades alérgicas como dermatitis atópica

En el momento actual no hay ningún dato que con seguridad nos permita predecir “como va a evolucionar  un asma en un niño”, aunque en general, el riesgo de los niños cuyos síntomas se inician durante los dos primeros años de vida, es muy escaso, incrementándose cuando aparecen o persisten más allá de los 2 años. Si alguno de los padres tiene asma, el niño tiene dermatitis atópica,  rinitis alérgica y sibilancias (pitidos) “cuando no está resfriado”,  tiene más posibilidades de que su asma persista al crecer

El asma en los niños de más de 6 años es con mucha mayor frecuencia claramente detipo alérgico, ronda un 80%

SINTOMAS EN LOS NIÑOS

En el niño pequeño las crisis suelen comenzar de forma progresiva, precedida con frecuencia de una infección respiratoria de vías altas (rinitis, moco y taponamiento nasal, estornudos, progresión a tos, con fiebre o febrícula). En los días suele aumentar la tos, aparece dificultad para respirar, pitidos, suele mantenerse durante 1-2 semanas. La tos que inicialmente puede ser seca (sin moco) se va haciendo más productiva (con moco). A veces el moco, al tragarlo les produce náuseas y vómitos.

Otros niños pueden tener síntomas más rápidos, con respuesta inmediata al tratamiento y con tos con escaso moco, son más infrecuentes, sobre todo niños mayores o con causa claramente alérgica.

Otro aspecto a valorar muy importante el LA VALORACIÓN DE LA GRAVEDAD DEL ASMA

Puede ser EPISODICA INFRECUENTE: es la más frecuente (75%) pueden tener asma menos de una vez cada 10-12 semanas, entre crisis están bien, toleran la realización de ejercicio sin síntomas, función pulmonar normal

EPISODICA FRECUENTE: en el 20% de los casos, crisis más frecuentes, sibilancias con esfuerzos moderados. Los síntomas son menos de una vez cada 5-6 semanas. Máximo de 6-8 crisis al año y la función pulmonar (espirometría) suele ser normal entre las crisis, raramente precisa broncodilatadores

ASMA PERSISTENTE MODERADA: con crisis frecuentes, sibilancias con esfuerzos leves. La frecuencia es más de una vez cada 4-5 semanas y tienen que usartratamiento con inhaladores menos de 3 veces a la semana, función pulmonar del > 70% del Fev1 (del valor predicho), síntomas nocturnos menos de 2 veces a la semana.

ASMA PERSISTENTE GRAVE: Episodios frecuentes, síntomas habituales en reposo, sibilancias con esfuerzos mínimos, síntomas por la noche más de 2 veces a la semana y uso de medicación de rescate más de 3 veces a la semana, función pulmonar con un Fev1 < del  70% del valor predicho

Una de las principales dificultades para decidir el tratamiento del asma en la primera infancia radica en la coexistencia de niños afectos de asma alérgica, que probablemente persistirá y de niños no atópicos con sibilancias recurrente que tienden a remitir. Es por ello preciso individualizar el tratamiento en cada niño, intentando obtener la mejor respuesta con las menores medidas terapéuticas posible y supervisar con frecuencia la evolución del paciente adaptando el tratamiento a los cambios en el asma

¿ LLEVA LA RINITIS AL ASMA ?

¿ LLEVA LA RINITIS AL ASMA ?

a alergia  es la enfermedad crónica  más  frecuente en Europa y su prevalencia va en aumento durante las  últimas décadas, especialmente entre  los niños.

 

Hacia el año 2015, una de cada  dos personas sufrirá al menos  un tipo de enfermedad alérgica,  ya sea rinitis alérgica,  asma,  eccema o alergia alimentaria.

La Unión Europea  ha manifestado su  compromiso  para  tratar  este  tema  de salud  pública  tan importante impulsando GA2LEN, la red europea  para  el estudio  global de la alergia  y el asma (Global Allergy and Asthma European  Network). Consiste en un consorcio de 26 universidades europeas, 50 centros  colaboradores, organizaciones científicas y asociaciones de pacientes que estudian la alergia y el asma.  El enfoque  de la red destaca la necesidad de un diálogo constante entre investigadores, médicos, pacientes y políticos. La concienciación de todas  las partes  implicadas y la rápida  aplicación de los descubrimientos científicos a la práctica clínica son claves para una prevención  y tratamiento eficaces.

Actualmente, las  enfermedades alérgicas se infradiagnostican y se tratan de  forma  insuficiente. GA2LEN contribuye  a concienciar las  personas de  este  problema de  salud  pública y elabora material educativo para  los pacientes y la población general

Estornudos y sibilancias

La  relación entre la  rinitis y el asma ha sido objeto de estudio de recientes investigaciones epidemiológicas, estudios de investigación básica y ensayos clínicos.

La  hipótesis de la interrelación de las vías respiratorias

Diferentes  investigadores han denominado a la rinitis alérgica  y el asma  como  “ la enfermedad de una única  vía  aérea “ es decir, una enfermedad que afecta  conjuntamente a las vías respiratorias superiores e inferiores  y que cursa  con un proceso  inflamatorio. Por tanto,  la alteración funcional  de la vía respiratoria superior puede  provocar la alteración funcional  de la vía respiratoria inferior.

RINITIS Y ASMA, ENFERMEDAD DE UNA VÍA ÚNICA

Relación entre la rinitis y el asma

Sea causal  o no esta  relación,  es primordial que los médicos   diagnostiquen la presencia de rinitis en los pacientes asmáticos y, al mismo tiempo,  que diagnostiquen el asma en pacientes con rinitis.

La relación  se encuentra en que, un manejo adecuado de la rinitis alérgica puede  disminuir  el riesgo de aparición de asma o crisis asmáticas. Un estudio reciente demuestra que uno de cada tres pacientes con rinitis alérgica  puede padecer asma al cabo de 10  años, lo que indica  que tratar la rinitis alérgica es una inversión muy importante para promover la salud pública.

PILARES DEL TRATAMIENTO DEL ASMA Y LA RINITIS ALÉRGICA

En cualquier caso,  la rinitis siempre debe tratarse. Además de ser un factor de riesgo del asma,  ciertos  estudios han demostrado que la rinitis limita de forma considerable la calidad  de vida del paciente, así como su actividad  social, educativa y profesional.

FRECUENCIA DE ASMA Y RINITIS ALÉRGICA

Los niños también son vulnerables. La prevalencia de la rinitis alérgica  es de un 10-20% en niños en edad escolar  y de un 15-30% en adolescentes. Aunque la enfermedad puede  aparecer a los 3-5  años, la incidencia  máxima tiene  lugar en los últimos años de la infancia  y en la adolescencia

Pruebas de la  relación

Pruebas científicas a diferentes  niveles corroboran la relación entre la  rinitis alérgica y el asma:

Relaciones epidemiológicas

COMORBILIDAD O ASOCIACIÓN ENTRE RINITIS Y ASMA ALÉRGICO

La rinitis alérgica  y el asma  coexisten con frecuencia. Las cifras demuestran que un 80%  de pacientes asmáticos sufre de rinitis y aproximadamente un 15-30% de los pacientes con rinitis tienen  asma.

Profesión

Los problemas alérgicos  asociados con la profesión  tienden a aumentar cada  vez más,  a medida  que  la generación  actual  de niños  con una  gran prevalencia de alergias se va incorporando  a la actividad  laboral.  Este grupo de trabajo  evalúa  el impacto que tiene  en el asma  el hecho  de trabajar  en entornos  cerrados  no industriales,  así como, las repercusiones para  el asma  y otras  enfermedades alérgicas de la exposición  a alérgenos en el lugar de trabajo.

Sensibilización  por IgE y enfermedades alérgicas

La síntesis de IgE específica frente a determinados alérgenos  es necesaria para el desarrollo de enfermedades alérgicas como el asma,  pero aproximadamente  un tercio de los individuos con IgE específica frente a alérgenos  no desarrolla  ningún  síntoma. La concentración de IgE específica debe considerarse en el contexto clínico,cuanto  mayor es la concentración, mayor es la probabilidad de que aparezcan síntomas.

¿Por qué es  importante esta  relación?

La rinitis es un factor de riesgo del asma. La mejora de los síntomas de la rinitis alérgica se puede asociar con la resolución de los síntomas asmáticos y el empeoramiento de los síntomas de la rinitis alérgica puede asociarse  con el empeoramiento de los síntomas asmáticos.

Pruebas clínicas

El tratamiento adecuado de la rinitis alérgica  en pacientes asmáticos ha demostrado que mejora los síntomas del asma y reduce  el tiempo  de hospitalización por exacerbaciones asmáticas.  La rinitis alérgica  mal controlada en pacientes asmáticos puede  contribuir  al aumento de las exacerbaciones y a un control insuficiente de los síntomas

Los síntomas pueden ser persistentes o intermitentes, leves o moderados/ graves. La gravedad  se basa  en las alteraciones que afectan a la calidad de vida como resultado de la enfermedad: impacto  en la actividad  laboral o rendimiento escolar  / alteraciones del sueño  / actividades cotidianas, deporte  y tiempo  libre / y síntomas molestos.

A  los pacientes que debutan con asma como enfermedad inicial, hay que preguntarles cuáles son sus síntomas nasales. Los pacientes que debutan con rinitis alérgica grave o persistente y/o rinosinusitis deben ser estudiados sistemáticamente para detectar la  posibilidad de asma.

Historia clínica

Los pacientes con rinitis alérgica presentan con frecuencia una peor calidad  del sueño.  Es importante no pasar  por alto este  síntoma  a la hora de hacer  el diagnóstico.

El diagnóstico es difícil porque  los síntomas de la rinitis alérgica  y el asma  pueden aparecer a la vez.

En algunos  pacientes, predomina  la rinitis alérgica  y el asma  no se diagnostica  o es asintomático, mientras que en otros predomina  el asma  y la rinitis alérgica  no se diagnostica o es asintomática.

La historia  médica  del paciente es primordial para diagnosticar la rinitis alérgica,  teniendo en cuenta:

Síntomas oculares: ojos llorosos, picor

SÍNTOMAS DE RINITIS ALÉRGICA

Síntomas pulmonares: tos, opresión torácica, dificultad para respirar, sibilancias (pitidos en el pecho)

SÍNTOMAS DE ASMA

Síntomas cutáneos: picor, sequedad cutánea

Atopia

Es la tendencia genética a desarrollar enfermedades alérgicas. La atopia  está  relacionada con la capacidad de producción de IgE en respuesta a las proteínas que se encuentran en el ambiente, como los ácaros  del polvo de casa,  el polen de gramíneas, o los alérgenos  alimentarios.

Grupo de pruebas de la  picadura (prick test)

PRUEBAS CUTÁNEAS EN EL DIAGNOSTICO DE LA ALERGIA

Un equipo  de GA2LEN diseñó  un nuevo panel  paneuropeo de pruebas alérgicas  cutáneas para estudiar la prevalencia de alérgenos en toda la Unión Europea.  Este estudio  ayuda a clasificar  los factores que influyen en la alergia infantil como:

Antecedentes previos de alergia

Antecedentes familiares  de alergia: la existencia de antecedentes familiares  de atopia  hace  el diagnóstico más probable.

Factores ambientales: determina si los síntomas están  relacionados con factores desencadenantes específicos, exposición  a pólenes, esporas  de hongos, epitelios de determinados animales, polvo, humo de tabaco, contaminación,  conservantes en perfumes o cosméticos…

El enfoque  del manejo  y tratamiento debe  ser global y hay que tener  en cuenta tres aspectos diferenciados:

El tratamiento eficaz  y a veces prolongado de la alergia nasal  puede tener  un marcado  efecto  beneficioso en la prevención  de las crisis  y los síntomas del asma  ya existentes.

La rinitis alérgica  no controlada puede  producir  un empeoramiento del asma  coexistente, mientras que un tratamiento eficaz  de la rinitis puede  tener  un importante efecto beneficioso en la prevención  de la evolución del asma  y el control  de los síntomas asmáticos.

La calidad  de vida del paciente, la calidad  del sueño,  el rendimiento escolar  y laboral,  también debe tenerse en cuenta.

Tratamiento médico

El médico puede escoger entre una gran variedad de opciones de tratamiento.

Medicación de administración oral, antihistaminicos, antileucotrienos, medicación de administración tópica: corticoides nasales, antihistamínicos oftálmicos  e intranasales, cromonas, descongestionantes

Tratamiento por otras vías de administración: inmunoterapia (subcutánea,  sublingual)…

INMUNOTERAPIA ESPECÌFICA O VACUNAS DE LA ALERGIA

Educación del Paciente

Es muy importante educar a los pacientes y proporcionarles la  información adecuada para que se impliquen activamente en el tratamiento de sus enfermedades. Estudios de investigación han demostrado que la  educación de los pacientes mejora su propia satisfacción, el cumplimiento del tratamiento y los resultados.

PLAN DE ACCIÓN EN LA ALERGIA

Explicar las alergias

Durante  la primera  consulta, es necesario:

Explicar el aumento de la prevalencia y los principios  básicos  de la enfermad, y cómo el contacto con los alérgenos  provoca los síntomas.

Explicar cómo ha diagnosticado su enfermedad a partir de los síntomas y las pruebas de confirmación.

Indicar  los riesgos,  incluyendo  la posibilidad de evolución natural  de la enfermedad o el desarrollo  de comorbilidades.

Explicar las posibles  causas ambientales  relevantes para ese paciente concreto.

Explicar las posibles  reacciones cruzadas  de los pólenes con los alimentos.  Y de los ácaros con los mariscos.

Algunas frutas  y verduras  tienen una estructura molecular  parecida a la de los pólenes  y los anticuerpos producidos contra  estos  pólenes pueden reaccionar de forma adversa con las frutas  y verduras,  confundiéndolas con polen.  Para la mayoría de personas con alergia primaveral, la reacción  adversa  a los alimentos es ligera y sólo afecta  a la boca,  lo que se denomina como síndrome  de alergia oral (SAO).

Prevención

Hay que remarcar que evitando  o reduciendo el contacto con el alérgeno  los síntomas pueden mejorar.

Estudios  recientes indican  que fumar  durante el embarazo  aumenta el riesgo de sibilancias recurrentes durante los primeros  años de vida.

Hay que explicar al paciente cómo puede evitar la exposición  a los factores desencadenantes. Que se implique en el autocontrol, que conozca las pautas sobre la toma de la medicación o cambios en los síntomas. Asegurándose de que el paciente entiende el uso del tratamiento prescrito  y la importancia de su cumplimiento. Se debe  prestar  especial atención a los adolescentes: la falta de cumplimiento  suele  deberse a que no entienden la necesidad de un tratamiento  a largo plazo,  especialmente cuando  la medicación no provoca una mejora inmediata de los síntomas.  Además,  no son conscientes de las posibles  consecuencias del mal cumplimiento del tratamiento.

MEDIDAS DE CONTROL EN LA ALERGIA Y PREVENCIÓN

Se debe proporcionar  un plan de emergencia a los pacientes para ayudarles  a identificar una posible  exacerbación y establezca los pasos  a dar.

El asma y la alergia a polenes y alimentos

El asma y la alergia a polenes y alimentos

Los alérgicos a pólenes y alimentos, al mismo tiempo, tienen mayor probabilidad de desarrollar asma

 

Según un informe elaborado por investigadores  de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), se ha podido confirmar que entre el 70-80% de los pacientes alérgicos a alimentos vegetales (frutos secos, frutas y verduras), también reaccionan al entrar en contacto con ciertos tipos de pólenes.

El trabajo (el primero que se lleva a cabo en España), ha sido realizado por la Red Vegetalia, grupo formado por 11 equipos de investigación, dependientes de diversas administraciones, instituciones y que en su desarrollo ha contado con la colaboración del Instituto de Salud Carlos III, organismo dependiente del Ministerio de Sanidad y Consumo.

El doctor Javier Cuesta, coordinador de la Red Vegetalia y miembro de la SEAIC explica que “existe una estrecha asociación entre la alergia a pólenes y alimentos vegetales. Por ello, hasta la fecha, siempre se ha pensado que la alergia a frutas estaba producida por causa de los pólenes, debido a que ambos comparten la sensibilización a algunos de sus componentes. Sin embargo, no es así porque se ha comprobado que no todos los alérgicos a frutas, lo son a pólenes”.

Asimismo, este estudio ha probado cómo los pacientes polínicos o con alergia a polen muestran reacción sólo ante pruebas cutáneas a alimentos de origen vegetal en un 30-40% de los casos, en gran medida a frutas y frutos secos, mientras que, en torno al 20%, muestra reacción en el momento en que se ingieren ciertos alimentos de origen vegetal.

El coordinador de la Red Vegetalia destaca “entre los datos que pudimos constatar en este trabajo”, el de aquellos pacientes sensibilizados a frutas y frutos secos que no tenían alergia a polen concomitante, y que “presentan con más frecuencia reacciones generalizadas y graves al comer un alimento, mientras que, aquellos alérgicos que reaccionan a frutas/frutos secos y pólenes, al mismo tiempo, muestran una menor expresión en los síntomas de gravedad de la alergia alimentaria (picor en la boca, etc.), aunque muestran una mayor gravedad en la manifestación de la alergia a pólenes, ya que éstos desarrollan asma con mayor frecuencia”.

Alimentos que causan Alergias

Dado el incremento en el número de pacientes alérgicos a pólenes en los últimos años, es de esperar que la cifra de alérgicos a frutas también haya experimentado una escalada similar.

Entre las proteínas alergénicas que con más frecuencia se pueden encontrar en las frutas, destacan la LTP (proteína transportadora de lípidos) y la profilina.

La LTP es el alergeno principal de melocotón y de varios frutos secos, y en general, el principal alimento de origen vegetal causante de alergia es el melocotón, seguido por el melón, kiwi y frutos secos.

Entre otros hallazgos de este estudio, el doctor Cuesta añade que “en el caso de la alergia a melocotón, frutos secos y manzana se asocia con sensibilización a LTP, mientras que el melón, sandía, tomate o pera se asocian con la sensibilización a profilina.

Se ha comprobado que las reacciones por LTP están ligadas con mayor frecuencia a reacciones generalizadas y graves, que en algunos casos pueden poner en peligro la vida del paciente, mientras que la sensibilización a profilinas se asocia a un cuadro de síntomas mas leve, el síndrome de alergia oral”.

Los expertos en alergología presagian una primavera muy complicada para los alérgicos al polen.

De hecho, se espera que las concentraciones acumuladas de polen de gramíneas superen los 7.000 granos por m3 de aire, frente a los 5.000 grs./m3 registrados en 2006.

Los alergólogos señalan que existe una estrecha relación entre el aumento de las concentraciones de este polen y el incremento de los síntomas alérgicos y el asma en los pacientes.

“Por ello, contar con esta información puede ayudar a predecir las epidemias de asma y permitir que los servicios sanitarios, industria farmacéutica y pacientes estén correctamente preparados”, indica el doctor Javier Subiza, coordinador del Comité de Aerobiología de la SEAIC.

Al menos dos millones y medio de personas en España padecen asma y afecta a un 5 por ciento de los adultos y a un 10% de niños.

El asma si no se trata, requiere hospitalización y en más de la mitad de los casos produce absentismo laboral o escolar, limitaciones en la actividad diaria y, en algunos casos, puede provocar la muerte.

Sin embargo, según afirman los expertos, con una terapia correcta, el 90% de los asmáticos puede llevar una vida normal.

La alergia a los ácaros del polvo aumenta cada año

La alergia a los ácaros del polvo aumenta cada año

Estornudos, picor de garganta, congestión nasal, hinchazón de los ojos, tos, falta de respiración… seguro que estos síntomas nos resultan familiares. El cambio en el modelo de vida ha hecho que las alergias respiratorias hayan aumentado de manera considerable en los últimos años, siendo muchas las personas que las padecen.

Los datos hablan por sí solos; en los países desarrollados la mayoría de la población pasa muy pocas horas al aire libre, permaneciendo en lugares cerrados cerca del 95% de su tiempo. Esto provoca que el aire que respiramos tenga sustancias alergénicas mucho más concentradas, facilitando así la aparición de la alergia al polvo en las personas. A día de hoy se sabe que los ácaros del polvo doméstico son la principal fuente de alérgenos en una casa y que uno de cada dos casos de rinitis alérgica está provocada por estos arácnidos.

¿Qué son los ácaros?

Son unos insectos que no son visibles al ojo humano (miden entre 0,2 y 0,5 mm) que habitan en viviendas y almacenes. La humedad relativa y la temperatura influyen en su desarrollo. Se sabe que en España afecta con más virulencia a Cantabria, Galicia y Canarias, donde los datos señalan que un 30% de la población es alérgica a los ácaros. Si hablamos de personas con enfermedad asmática, las cifras de alérgicos al polvo aumentan hasta un 90%.

En las viviendas tienen sus zonas favoritas, donde se instalan para alimentarse principalmente de las descamaciones dérmicas que el hombre pierde. Fundamentalmente suelen estar en colchones, almohadas, sofás o muebles tapizados, alfombras, cortinas o juguetes de peluche. Sobre todo es en los dormitorios donde más ácaros hay, por lo que es necesario realizar acciones que reduzcan la cantidad. Se estima que sólo en un colchón puede haber un millón y medio de ácaros.

¿Qué medidas se pueden tomar?

Aunque la eliminación de los ácaros es prácticamente imposible, sí se pueden tomar medidas que mejoren la convivencia en la vivienda, como:

  • Eliminar las alfombras y moquetas, para evitar que se acumule el polvo en estas zonas.
  • Lavar cortinas y peluches de manera asidua y prescindir de la mayoría de ellos.
  • Comprar ropa de cama que esté hecha con tejido antialérgico.
  • Poner fundas antiácaros a los colchones y almohadas. Asimismo se deben aspirar durante unos 10 minutos una vez al mes y exponerlos al sol, si es posible, un par de veces al año.
  • Lavar con agua caliente sábanas y mantas de manera regular (a unos 50º).
  • Intentar que la humedad del dormitorio y de la vivienda no supera el 50%.

Diagnóstico y tratamiento

Cualquier persona que tenga síntomas que le hagan pensar que puede tener alergia al polvo debe acudir al alergólogo para verificar el diagnóstico. El médico, como en cualquier proceso alérgico, hará un interrogatorio y realizará una exploración física, que generalmente incluye una auscultación respiratoria y una observación de la mucosa nasal mediante una rinoscopia anterior.

También es muy útil el test de Prick, una prueba cutánea de punción o de escarificación que busca identificar la sustancia o sustancias que provocan la reacción alérgica en el paciente.

Se realiza introduciendo en la piel (el antebrazo o la espalda) una cantidad pequeña del agente que causa el alérgeno. Es indolora, rápida y sencilla, aunque puede provocar enrojecimiento y prurito, y permite diagnosticar a alergia a los ácaros, así como a fármacos, pólenes, hongos, látex, alimentos, insectos o tejidos, entre otros.

La alergia a los ácaros es un proceso crónico que puede sufrir brotes bruscos periódicos. Esto puede hacer que el paciente la confunda con simples catarros u otros procesos infecciosos.

La alergia alimentaria e intolerancia alimentaria

La alergia alimentaria e intolerancia alimentaria

La gravedad de estas reacciones puede variar de persona a persona, que van desde una erupción leve de la piel a través de una amenaza para la vida de shock anafiláctico, que requiere atención médica inmediata.

Las reacciones alérgicas se componen de dos respuestas clave dentro del sistema inmunológico, la primera de las cuales es la producción de un anticuerpo conocido como inmunoglobulina E (IgE) que circula dentro de la corriente de la sangre, y el segundo de los cuales es el de los mastocitos, una célula que se produce en el tejido corporal, pero que es especialmente común en los sitios de reacciones alérgicas.

Desarrollo de las alergias

El desarrollo de una alergia se produce cuando el sistema inmune reacciona de forma exagerada a una proteína extraña conocido como un alérgeno, que en este caso es un tipo particular de alimento.

Curiosamente, no experimentará una reacción alérgica la primera vez que comes un nuevo tipo de comida, y antes de que ocurra una reacción individuos que están predispuestos a formar IgE a los alimentos, primero tendrá que ser expuesta a la comida. En esta etapa, la digestión de los alimentos hará que la producción de gran cantidad de IgE que será lanzado antes de fijar a la superficie de los mastocitos.

La próxima vez que se expone a este alimento, el cuerpo va a producir un mayor volumen de alergeno que interactuará con la IgE específica en la superficie de los mastocitos, provocando que las células liberen sustancias químicas como la histamina.

El tipo de reacción alérgica en sí dependerá del tejido en el que se liberan, por ejemplo, los mastocitos que liberan sustancias químicas en la nariz pueden dar lugar a la inflamación de la garganta y dificultad para respirar o tragar, o células afectadas en el tracto gastrointestinal puede causar dolor en el abdomen o la diarrea.

A menudo, la alergia alimentaria se confunde con la intolerancia a los alimentos, que, aunque puede que se sienta mal por lo general no es tan perjudicial y no representa el peligro inmediato de una reacción alérgica severa a un alimento determinado.

Las alergias alimentarias más comunes son el pescado, los mariscos, lácteos, soja, trigo, cacahuetes y frutos secos como las almendras, brasil, anacardos y nueces.

Generalmente las alergias alimentarias son más comunes entre los niños pequeños de lo que son en los adultos, aunque muchos lo hacen superar antes de que lleguen a la adolescencia. A pesar de las incidencias son muy raros, algunos adultos pueden desarrollar una alergia a los alimentos a algo que antes eran capaces de comer.

La prevalencia de las alergias

En 2008, la Food Standards Agency (FSA) informó que aproximadamente el 1-2% de los adultos y el 5-8% de los niños se ven afectados por una alergia a los alimentos, aunque algunos investigadores creen que la cifra para los adultos puede ser ligeramente superior, ya que algunos individuos errores una alergia (que involucra al sistema inmune) para una intolerancia a ciertos alimentos (que no esté relacionado con el sistema inmune).

Perspectiva

Como se mencionó anteriormente, las alergias son mucho más comunes entre los niños que se encuentran entre los adultos y con la excepción de las alergias al maní que sean muy persistentes (un gran número de niños con este tipo de alergia se mantendrá alérgica durante el resto de su vida) un alto porcentaje de Los niños que sufren de alergias en realidad superar antes de que alcancen la edad escolar.

Las personas cuyos alergias persistir hasta la edad adulta, o los que sólo empiezan a desarrollar una alergia en la edad adulta se destacan un mayor riesgo de ser afectados de manera indefinida, y es poco probable que les superan.

Los síntomas de una alergia por lo general se producen en tan sólo unos minutos de exposición, pero en algunos casos la aparición puede retrasarse. Algunos de los síntomas más comunes incluyen hinchazón de la cara y los labios, manchas en la piel y picazón, náuseas, dolores abdominales y cólicos, diarrea, sibilancias y vómitos.

Desafortunadamente, no hay cura conocida para las alergias alimentarias y el tratamiento suele girar en torno a la identificación de los alimentos desencadenantes y evitarlos.

En el caso de que una persona no consuma accidentalmente un alimento al que son alérgicos, hay ciertos medicamentos que se pueden tomar para aliviar los síntomas, y en casos muy graves, como anafilaxia, será necesario un tratamiento médico inmediato que buscarla.

El shock anafiláctico

La anafilaxia o shock anafiláctico es una muy grave y potencialmente mortal reacción alérgica. Puede afectar muchas partes del cuerpo, pero comúnmente afecta a las vías respiratorias, la respiración y la circulación de la sangre, dando lugar a dificultades para respirar, mareos e hinchazón severa a ciertas áreas del cuerpo, como los labios y las manos.

Las personas que tienen antecedentes de anafilaxia pueden llevar a un autoinyector de adrenalina, el medicamento contra la alergia que se utiliza para tratar la reacción. Esto normalmente se inyecta en el músculo del muslo durante unos 10 segundos.

Independientemente de si un individuo hace llevar un auto-inyector, anafilaxis siempre debe tratarse como una emergencia médica, y si usted sospecha que usted u otra persona es la experiencia de una reacción, entonces es importante que se comunique con los servicios de emergencia.

Aunque esta reacción puede ser mortal, si se tratan con rapidez y eficacia la mayoría de los individuos que se recupere completamente y no tener complicaciones a largo plazo o efectos secundarios.

Las pruebas de alergia

Si usted cree que puede estar sufriendo de una alergia a los alimentos a continuación, su primer punto de contacto debe ser su médico de cabecera, quien además de tomar un historial médico completo y detallado también se encargará de todas las pruebas pertinentes. Una vez que las de alergenos se han identificado, su médico de cabecera será capaz de recomendar el tratamiento adecuado.

Las pruebas pueden incluir lo siguiente:

Las consultas de alergología

Si su médico de cabecera o con cirugía local son incapaces de llevar a cabo una prueba de alergia a sí mismos, entonces puede que se refieren a una clínica de la alergia para una evaluación adicional.

Análisis de sangre

Se trata de una muestra de sangre que se toma antes de ser enviada a un laboratorio especializado para su evaluación. Los expertos estarán buscando a cabo para la cantidad de anticuerpos de inmunoglobulina E (IgE) como estos son los que desencadenan la liberación de histamina cuando estamos expuestos a ciertos alergenos alimentarios ambiental.

Resultados de las pruebas suelen volver graduada, con grado 0 representa una reacción negativa, a través de grado 6 representa una reacción positiva fuerte, dependiendo del nivel de anticuerpos de IgE específica de alergeno en la sangre. Cuanto mayor sea el grado, mayor será el riesgo de una alergia al alergeno se está probando.

Los análisis de sangre también pueden probar la IgE a los ácaros del polvo, el polen y los animales domésticos, así como comida y también hay pruebas específicas para la tuerca, mariscos, antibióticos, picaduras, látex, etc

Test de parches

Las pruebas de parche se utiliza generalmente para diagnosticar reacciones alérgicas que se producen en la superficie de la piel. Puede probar para las alergias a los tintes para el cabello, cosméticos, medicamentos para la piel, etc y la prueba en sí se realiza mediante la colocación de una muestra de los alérgenos de contacto químicas conocidas en la piel, debajo de un disco especial de aluminio durante 48 horas.

Después de un período de tiempo se evaluarán cualquier formación de ampollas o enrojecimiento de la piel.

Prueba de punción cutánea

Esta prueba es uno de los más populares de las pruebas de alergia alimentaria y es extremadamente preciso. El procedimiento en sí mismo implica una pequeña aguja o lanceta, que se utiliza para rayar la superficie misma de la piel a través de una pequeña gota de un fluido que contiene un alergeno conocido. Clínicas suelen usar formas líquidas purificadas de alérgenos, pero en algunos casos pueden ser necesarios para llevar una muestra fresca.

Una reacción positiva se indica cuando la piel que rodea el pinchazo de la aguja se pone roja, que pica y ligeramente hinchada. Este efecto se conoce como una roncha y se suele desarrollar a su máximo tamaño en alrededor de 20 minutos y debe desaparecer dentro de una hora y, en general cuanto mayor es la roncha, más probabilidades tendrá de ser alérgico.

Aunque esta prueba puede ayudar a identificar lo sensible que es a un alergeno, lo que no puede hacer es predecir cómo va a reaccionar a ella en el caso de que usted está expuesto, ni puede proporcionar un diagnóstico plena prueba. Los médicos a ver si sus resultados de la prueba se correlacionan con los síntomas con el fin de llegar a un diagnóstico.

Los factores de riesgo

De acuerdo a la información del NHS sobre alergias a los alimentos, el número de casos ha aumentado dramáticamente durante las últimas dos décadas, con el número de niños que ingresan al hospital para la anafilaxia, como resultado de una alergia a los alimentos en aumento en un 700% desde 1990.

Aunque se desconoce la razón del fuerte aumento, al igual que la razón exacta de que los anticuerpos IgE reaccionan contra ciertas proteínas de los alimentos, hay una serie de factores conocidos que se cree que aumenta la probabilidad de un individuo que está siendo afectada por una alergia a los alimentos:

Alergias adicionales

Los que se ven afectados por otras alergias desde una edad temprana, como la dermatitis atópica, se destacan un mayor riesgo de desarrollar una alergia a los alimentos.

Cambios en la dieta

Un aumento significativo en el número de casos de alergia a alimentos durante las últimas dos décadas ha llevado a algunos expertos a creer que los cambios en la dieta occidental podría ser en parte responsable.

Antecedentes familiares

Tener un miembro de la familia que se ve afectada con una enfermedad alérgica, como eccema o alergia alimentaria expone a los individuos a un mayor riesgo de desarrollar una alergia a los alimentos mismos.

Aunque cualquier alimento puede causar una reacción alérgica, hay ciertos alimentos que parecen ser más responsable para el desarrollo de las alergias que otros. En los niños, los huevos, la leche, los cacahuetes, la soja y el trigo son las causas más comunes de una reacción alérgica, y en los adultos es frutos secos, mariscos, pescado y maní.

La intolerancia alimentaria

Una intolerancia alimentaria es una respuesta en el sistema digestivo en lugar de una respuesta del sistema inmunológico, y se produce cuando el sistema digestivo no puede digerir de hueco por la comida adecuadamente.

Por ejemplo, entre las intolerancias alimentarias más comunes es la intolerancia a la lactosa, que se encuentra en la leche y otros productos lácteos. La intolerancia es causada por una incapacidad para digerir el azúcar lactosa presente en la leche de vaca y esto es como resultado de una falta de la enzima lactasa azúcar-digerir en el intestino.

Reacciones de intolerancia alimentaria tienden a tener un inicio más lento que las reacciones alérgicas, a menudo están relacionadas con la dosis y no suelen ser potencialmente mortal.

Los síntomas comunes de la intolerancia a los alimentos se incluyen los siguientes:

  • hinchazón
  • calambres
  • diarrea
  • dolores de cabeza
  • acidez
  • náusea
  • dolor de estómago
  • viento
  • vómitos.

Prevalencia de intolerancias

Las intolerancias alimentarias son mucho más comunes que las alergias a los alimentos, y en algún momento de nuestras vidas, es probable que todos vamos a experimentar una reacción no deseada a algo que hemos comido.

¿Cómo puedo saber si tengo una intolerancia a los alimentos?

De manera similar a la de las alergias alimentarias, hay muchas pruebas que se pueden realizar lo que ayudará a establecer las intolerancias alimentarias.

Junto a las pruebas, otro método popular es una dieta de restricción / eliminación. Estas dietas implican comer sólo un número limitado de alimentos con pocas probabilidades de provocar una reacción adversa por un período de tiempo, después de lo cual otros alimentos comenzarán lentamente a ser presentada de nuevo por lo que el alimento causante puede ser identificado. Dietas de restricción sólo debe hacerse bajo la supervisión de un profesional dietista o médico.

Si sospecha que usted tiene una intolerancia a los alimentos y está pensando en visitar a su profesional de la salud, siempre es una buena idea llevar un diario de alimentos junto con usted qué detalles lo que ha comido durante las últimas semanas y los síntomas que ha experimentado. Este diario debe ser tan profundo como sea posible, con cualquier hora de las comidas, bebidas, aperitivos, medicamentos y suplementos grabadas junto con una descripción de los síntomas, su intensidad y cuando ocurrieron. Toda esta información le ayudará a su dietista, médico de cabecera o proveedor de atención médica para buscar cualquier patrón e identificar los posibles sospechosos.

Tipos de intolerancia a los alimentos

Como se mencionó anteriormente, cualquier tipo de alimento potencialmente puede causar una reacción adversa, pero hay algunos alimentos que más comúnmente producen una reacción que otros.

Así como la intolerancia a la lactosa, los individuos también pueden experimentar la intolerancia al gluten, intolerancia al trigo y la intolerancia a ciertos compuestos de los alimentos de origen natural, tales como la cafeína, o las que se encuentran en el vino tinto y el queso, los cuales son conocidos por desencadenar migrañas y dolores de cabeza en algunas personas.

La enfermedad celíaca, que se denomina con frecuencia y incorrectamente como una intolerancia al gluten, es en realidad una enfermedad autoinmune que hace que el cuerpo para producir anticuerpos que atacan a su propio tejido.

Los individuos afectados por la enfermedad celíaca se disparará una serie de síntomas si consumen alimentos que contienen gluten como el trigo, el centeno y la cebada. Los cereales que contienen gluten también se utilizan en numerosos alimentos diferentes, tales como el pan y la pasta, y lo mismo pasa con ingredientes de trigo que se pueden encontrar en algunas salchichas, hamburguesas, una variedad de salsas y algunas bebidas alcohólicas que contengan cebada.

La condición puede finalmente causar daños en el revestimiento del intestino delgado, evitando que la absorción de la bondad de los alimentos. El daño causado es por lo general una reacción al consumo de gluten y los síntomas varían mucho de persona a persona, que a menudo la enfermedad puede ir sin diagnosticar durante un período de tiempo. Los síntomas gastrointestinales pueden incluir dolor abdominal, distensión abdominal, indigestión, estreñimiento o diarrea, náuseas y pérdida de peso inexplicable.

Además de esto, debido a que la condición impide que los intestinos absorben las vitaminas y minerales que son esenciales para el bienestar óptimo, los pacientes pueden ser para encontrar que tienen moretones con facilidad, sentirse ansioso o deprimido y puede experimentar fatiga, pérdida del cabello, periodos ausentes , calambres musculares y dolores, hemorragias nasales e incluso convulsiones.

Aunque la enfermedad celíaca no se puede curar, si los individuos toman una dieta libre de gluten de por vida y luego los síntomas eventualmente desaparecen y el revestimiento de los intestinos sanarán.

Hay un montón de comida varía de especialistas disponibles que están diseñados para las personas que sí tienen una intolerancia. La mayoría de los grandes supermercados llevan ahora un trigo-libres y alcance sin gluten, así como gran cantidad de sustitutos lácteos para aquellos que son intolerantes a la lactosa.