El oxígeno es fundamental para la vida, sin embargo el exceso puede ser nocivo para la salud.

Actualmente en las grandes ciudades vivimos a un ritmo de vida que a veces puede ser insostenible. Todo esto tiene consecuencias negativas como aumento del estrés. Por eso cada vez son mas necesarios servicios que contribuyen al cuidado del cuerpo y la mente.

Las actividades como el deporte, técnicas de relajación, masajes y bares de oxigeno son servicios para mejorar nuestra calidad de vida.

Los bares de oxígeno son muy populares en Japón, Europa y Canadá desde hace más de dos décadas. A partir de 1997, fueron introducidos en Estados Unidos comenzando con el O2 Zone en Reno. Se fundó una asociación llamada NOBA (National Oxigen Bar Association) o (Asociación Nacional de Bares de Oxígeno) con el fin de definir las políticas y procedimientos de seguridad.

La idea de la utilización de oxigeno como técnica de relajación y mejora del bienestar individual en las ciudades está creando grandes perspectivas de negocio y extensión de éste mercado.

Respirar oxígeno puro ayuda a la relajación, reduciendo el estrés y aumentando la concentración y el estado de alerta. Produce un efecto de bienestar general. Las personas que utilizan esta terapia con frecuencia aseguran que duermen mejor, se levantan más contentas, elevan su espíritu y ánimo y se sienten mas activas.

En condiciones normales el oxígeno es un gas incoloro, inodoro e insípido. Mediante infusores se mezcla el oxigeno con aromas terapéuticos. De esta manera, se puede estar respirando oxígeno y a la vez oliendo eucalipto, limón, lavanda, mandarina, menta, etc. combinando dos técnicas antiestrés como son la toma de oxigeno y la aromaterapia.
El aire que se respira en los bares de oxigeno, es aire con alta concentración de oxigeno, pero que no supera el 50%. Las sesiones varían de 15 a 30 minutos. El oxigeno respirado bajo estas condiciones no entraña riesgo alguno. El oxígeno y la aromaterapia crean un estado de bienestar y aportan beneficios potenciales a la salud de las personas. SIn embargo hay que si uno se expone a grandes cantidades de oxígeno durante mucho tiempo, se pueden producir daños en los pulmones. Respirar un 50-100% de oxígeno a presión normal durante un periodo prolongado provoca daños en los pulmones. Además los recién nacidos pueden sufrir riesgo de daño en la retina, en los bronquios y los pulmones.