n el portal “European Heart Journal” se ha publicado un estudio que revela que existen factores de correlación entre los ataques de ira y los problemas cardiovasculares. Este riesgo viene incrementado si las personas tienen antecedentes de problemas cardiovasculares y los episodios de ira son frecuentes.
Este estudio revela que las dos horas siguientes a un episodio de ira son esenciales; por ejemplo, el riesgo de infarto de miocardio y el síndrome coronario agudo puede aumentar en casi cinco puntos llegando a un 4,74%, y el accidente cerebrovascular aumenta hasta un 3,65%.

Elizabeth Mostogsky, perteneciente a la Escuela de Salud Pública de Harvard y miembro del Beath Istrael Deaconess Medical Center (EEUU), señala que una sola exposición a un ataque de ira no es suficiente para tener efectos reales sobre los ataques al corazón. Este suceso se suele producir en personas que padecen frecuentes episodios de ira. A pesar de ello, es un aspecto a tener en cuenta por los médicos en pacientes que han podido sufrir un infarto, un ictus o tienen diabetes.

A pesar de que los estudios han sido realizados entre los años 1966 y 2013, bajo diferentes metodologías y diferentes países, si se puede llegar a la conclusión que ira y eventos cardiovasculares están relacionados. El estrés psicológico tiene un efecto importante sobre el aumento de la frecuencia cardíaca y por lo tanto la tensión arterial y la resistencia vascular. Todos estos cambios pueden causar trombos sanguíneos, lo que propicia los problemas coronarios.