Una lesión en una pierna no debe suponer mayor problema. Para poder caminar con relativa normalidad podemos elegir entre el uso de muletas o de bastones. Las muletas suelen estas más enfocadas a un uso temporal como pueden ser esguinces, fisuras, post operatorios… En cambio, un bastón es más utilizado por personas con dificultades de movilidad de carácter permanente y para aquellos usuarios de edades más avanzadas con necesidad de un punto de apoyo extra a la hora de caminar.

Un bastón es un dispositivo ortopédico, con forma de vara, que se lleva en la mano y sirve para apoyarse y mantener el equilibrio a la hora de caminar. En él podemos distinguir 3 partes de forma sencilla: el puño, la caña y la contera.

El puño, zona diseñada para coger el bastón, suele ser curvo u horizontal y debe permitir un agarre fácil, cómodo y correcto.

La caña es la parte alargada del bastón y la podemos encontrar fabricada de muchos materiales y con gran variedad de diseños.

La contera es la pieza de apoyo en la que termina la caña. Esta sirve para mejorar la fijación del bastón al suelo y evitar resbalones.

La elección del mejor bastón para nuestras necesidades es crucial, por ello, antes de elegir el diseño debemos elegir la medida. La altura correcta a la que debe quedar la empuñadura será a 5 cm por debajo del hueso de la cadera o bien la altura de la muñeca en reposo. Además, se recomienda situar el bastón como apoyo a la pierna contraria dañada.

En la actualidad los materiales, las formas y los diseños de los bastones se han multiplicado. Hemos pasado de los típicos soportes de madera a un sinfín de modelos que satisfacen las necesidades y los gustos de todos.

Los bastones de madera siguen siendo la elección más habitual pero el listado de tipos de madera se ha visto incrementado inmensamente: de haya, de bambú, de bubinga… que garantizan ligereza a la vez que resistencia y, por supuesto, las cañas de estos bastones tienen gran cantidad de colores, tallados, estampados que los convierten en una solución perfecta como impulso al caminar para hombres y mujeres de todas las edades.

La siguiente gran categoría son los bastones de aluminio un elemento tremendamente ligero y resistente que soporta grandes pesos, condiciones climáticas adversas, etc. Esta tipología destaca también porque suelen ser regulables en altura y mucho de ellos incluso plegables. Además, resisten mucho mejor el agua.

También podemos encontrar otro tipo, los bastones de fibra de carbono, un revolucionario material que aporta una ligereza extrema garantizando una resistencia mucho más grande.

A parte de los materiales, debemos elegir un puño que de adecue a nuestras necesidades y que nos aporte comodidad. Las empuñaduras más comunes son la forma de gancho o la forma de T. Los puños curvos están recomendados en menor medida ya que disminuyen la fuerza ejercida en el punto de apoyo, mientras que las empuñaduras horizontales garantizan una mejora del equilibrio concentrando toda la fuerza de apoyo ejercida por el usuario justamente sobre la caña. Además, los puños suelen tener un diseño anatómico, ergonómico y blando que aporta confort y calidad en cada apoyo.

La gran diferencia de gustos y necesidades hace que aparezcan también, bastones con tres y cuatro patas, lo que permite que se mantengan en pie por sí solos, bastones con asiento que permiten descansar en cualquier lugar e, incluso, con sistema de iluminación independiente que hace que la carencia de luz no sea un problema y facilita los desplazamientos durante la noche.

Por último, no debemos olvidar el tipo de contera. Las conteras son la pieza que entra en contacto con el suelo y, por tanto, deben garantizar la mejor sujeción y evitar que se produzcan resbalones. Existen modelos de muchos materiales: caucho, goma, aluminio, acero… pero lo fundamental es que se adapte a la perfección al diámetro de la caña del bastón, que eviten los resbalones y que insonoricen el impacto del bastón contra el suelo.

Como podemos ver, la elección del bastón es bastante sencilla pero se deben tener en cuenta todas las necesidades del usuario: la altura y el peso de la persona y del bastón, el uso que se le vaya a dar, forma del puño… para conseguir que su uso sea confortable y plenamente saludable.