A diferencia de la diabetes tipo 1, que es una enfermedad autoinmune que frena la producción de insulina en el cuerpo, la diabetes tipo 2 está causada directamente por el estilo de vida. Mientras que los primeros necesitan inyectarse insulina diariamente, los segundos no necesitan medicamentos. De hecho, muchas veces la medicación que se administra a pacientes con diabetes tipo 2 puede aportar más daños que beneficios. Desmentimos mitos, y explicamos la relación entre la diabetes y la quiropráctica (de tipo 2), y como, junto con algunos cambios en el estilo de vida, pueden hacer un buen equipo.

Hay que destacar que la diabetes no es realmente una enfermedad de azúcar en la sangre. La diabetes tipo 2 es una enfermedad causada por la resistencia a la insulina y la leptina defectuosa, las cuales son reguladas a través de su dieta. La leptina es una hormona producida en las células de grasa que regula la actividad del hipotálamo del cerebro. Ambas, insulina y leptina se regulan a través de la dieta.

Causas de la diabetes tipo 2

  • Los azúcares refinados. Los azúcares refinados incrementan los niveles de insulina y de triglicéridos. Esto, además, reduce la cantidad de leptina, interfiriendo en la comunicación entre la leptina y el hipotálamo, produciendo sensación de hambre que se suele compensar con azúcares y carbohidratos.
  • Edulcorantes artificiales tóxicos. Estimulan la rápida liberación de insulina, algo que los diabéticos deben evitar ya que de por si su páncreas ha estado produciendo un exceso de insulina para tratar de compensar la resistencia a la misma por parte del cuerpo.

Soluciones naturales para curar la diabetes tipo 2

  • Alimentación saludable. Limitar o eliminar de la dieta los azúcares refinados, en especial la fructosa, junto a los hidratos de carbono, es un gran paso para reducir los niveles de insulina.
  • Ejercicio físico moderado. Es una de las formas más potentes para reducir la insulina y la resistencia a la leptina.
  • Descanso y Vitamina D. Dormir lo suficiente y optimizar los niveles de vitamina D puede ayudar notablemente a regular los niveles de insulina en la sangre.
  • Los ajustes quiroprácticos. La diabetes y la quiropráctica pueden trabajar juntas, esta última estimula los nervios que inervan el abdomen, regulando la sensación de saciedad que, junto a una dieta saludable, ayuda a disminuir las cantidades ingeridas.