En las etapas preescolar y escolar se forman los hábitos y actitudes que predominarán a lo largo de la vida de tus hijos. De ahí la importancia de obtener una orientación adecuada del médico, el nutriólogo y, en general, del equipo de salud. Así como las recomendaciones nutrimentales responden a la pregunta qué comer, la conducta alimentaria obedece a otro cuestionamiento: cómo comer.

Ellyn Satter estudiosa de este tema por más de 4 décadas, ha encontrado que para lograr una relación alimentaria positiva es conveniente una división de responsabilidades, que se resume así:

Los encargados (padres, equipo de salud, maestros) son responsables de qué alimentos ofrecen a los niños, cuándo y cómo.

Los niños son responsables de cuánto comen. Más aún, son responsables de comer o de no hacerlo.

Las responsabilidades en la alimentación del preescolar

– TAREAS DE LOS ENCARGADOS –

  • Seleccionar y preparar los alimentos
  • Proveer las comidas mayores (desayuno, comida, cena) y refrigerios en horarios establecidos
  • Hacer agradables las horas de la comida
  • Mostrar al niño qué tiene que aprender en relación con los alimentos y cómo debe comportarse en las comidas.
  • Evitar que el niño consuma alimentos y bebidas (excepto agua simple) entre comidas

– TAREAS DEL NIÑO –

  • El niño va a comer
  • Comerá la cantidad que necesita
  • Aprenderá a comer la comida que usted come
  • Comerá una variedad
  • Crecerá de manera predecible
  • Aprenderá a portarse bien en la mesa 

La importancia de comer en familia:

Un metanálisis examinó la frecuencia con la que niños y adololescentes compartían comidas con sus familias y la relación que ello podía tener con sus patrones alimentarios y la presencia de sobrepeso y obesidad. Se encontró que quienes realizan al menos tres comidas acompañados de su familia a la semana tienen menores probabilidades de tener sobrepeso (12%) y de presentar patrones de alimentación inadecuados (35%) en comparación con los que comen menos de tres veces en familia.

¿Cómo lograr una mayor aceptación de los alimentos y un mejor dominio de las técnicas de alimentación por parte del preescolar?

He aquí las siguientes recomendaciones:

  • Ofrecer al niño pequeño la misma comida que consume el resto de la familia.
  • Destinar suficiente tiempo a la comida, con el fin de tomar los alimentos en un ambiente de tranquilidad.
  • Ayudar al niño a cortar trozos del tamaño de un bocado, cuando todavía no es capaz de hacerlo por sí solo.
  • Ofrecerle raciones pequeñas para que él las pueda consumir sin problemas y pida más si así lo desea.
  • Combinar colores para hacer más atractiva la comida. Las frutas y las verduras son de gran ayuda para este propósito.
  • Dar una presentación sencilla a los alimentos.
  • Poner por separado las salsas y los caldillos; usar pocos condimentos. Por lo general, a los niños les gustan los sabores delicados.
  • Dar a las verduras presentaciones atractivas para facilitar su aceptación. Una forma de lograrlo es servirlas crudas o cocerlas solo ligeramente y con poca agua para que no pierdan su textura crujiente y color brillante.
  • Servir los alimentos a la temperatura ambiente.
  • Preparar alimentos que el niño pueda tomar con las manos.
  • Variar las texturas de los alimentos que se le ofrecen al menor: suave, firme, jugosa. Aumentar la dureza de los alimentos conforme se incremente su habilidad masticatoria.
  • Ser tolerante ante ciertos caprichos; por ejemplo, cuando el niño rechaza un alimento que entró en contacto con otro (el caldo de los frijoles mojó el arroz), o se niega a comer un sándwich que ha sido cortado en mitades y lo acepta cuando está cortado en cuartos.
  • Utilizar cubiertos y vajillas de material y tamaño adecuados para el niño, con el propósito de que le resulten seguros y fáciles de usar.
  • Sentar al niño en una silla alta en la que pueda apoyar los piés, de manera que se sienta cómodo, esté a la altura de la mesa y se mantega atento a la comida.