Una muleta o bastón inglés es un dispositivo de ayuda para caminar que proporciona un soporte adicional a las piernas durante un desplazamiento.

Cuando sufrimos una lesión en las extremidades inferiores podemos optar a usar una o dos muletas como ayuda al caminar para aumentar el grado de equilibrio y estabilidad o para reducir el dolor si no podemos apoyar el pie o la pierna en el suelo. La opción de usar dos muletas ser la más usada ya que aumenta el número de puntos de apoyo del cuerpo y facilita y acomoda el desplazamiento.

Antes de utilizar las muletas debemos elegirlas bien y asegurarnos de que cumplen con nuestras necesidades, es decir, que soporten el peso de nuestro cuerpo, que tengan la altura adecuada, que sean ligeras… Para evitar malas posturas y contracturas musculares, el puño debe quedar a la altura del hueso de la cadera y la zona de apoyo del antebrazo debe quedar a unos 10 cm por debajo del codo.

La muleta se coloca siempre en el lado contrario a la pierna lesionada ya que su función real no es sustituir a la pierna lesionada sino servirle de apoyo y disminuir la carga. Así, nos aseguramos de que cuando la pierna afectada esté avanzando, la mano con el bastón estará también delante y ganar así una mayor superficie de apoyo que soporte el peso del cuerpo. Es decir, que si la pierna lesionada es la derecha, llevaremos el bastón en la mano izquierda y viceversa.

Una vez elegida la muleta y bien posicionada y regulada podremos llevar a cabo varias formas de desplazamiento diferenciadas por el número de puntos de apoyo y que serán seleccionadas según las capacidades del usuario y/o sus dolores:

–       4 puntos de apoyo, es decir, usar las dos muletas y los dos pies. Este formato se usa cuando ambas piernas están débiles ya que garantiza una mayor estabilidad. La forma es de llevar a cabo esta marcha es muy sencilla pero la velocidad de desplazamiento disminuye considerablemente: la muleta izquierda, pie derecho, muleta derecha y pie izquierdo.

–       3 puntos de apoyo: cuando hay daño en una de las piernas y es necesario eliminar la carga de peso de la pierna afectada. Para ello debemos mover hacia delante primero las dos muletas cargando todo el peso del cuerpo primero en los brazos y luego la pierna sana (apoyando todo el peso en ella).

–       Con 2 puntos de apoyo existen dos formas diferentes. Se trata de un sistema de desplazamiento más rápido pero, a su vez, más complejo.El primero se recomienda a pacientes con problemas en las dos piernas que deberán mover la muleta izquierda y el pie derecho a la vez y, luego, la muleta derecha y el pie izquierdo a la vez y así sucesivamente. La segunda forma trata la incapacidad para cargar el peso completamente en ambas piernas pero necesita gran resistencia en los brazos. Es necesario mover ambas muletas hacia adelante, cargando todo el peso en las dos muletas y mover las piernas hacia adelante y al mismo tiempo, avanzándolas a las muletas.

El uso de muletas significa que existe un problema en las extremidades inferiores por lo que no debemos tener prisa en la recuperación y menos aún en nuestros desplazamientos. Además, sus usuarios deben seguir ciertos consejos de seguridad a la hora de usarlas como son evitar desplazamientos sobre superficies resbaladizas, intentar llevar calzado con suela antideslizante, mantener las conteras de apoyo en perfecto estado o tener las manos completamente desocupadas. Seguir todas estas recomendaciones garantizan una rehabilitación satisfactoria y desplazamientos más seguros y cómodos.