Por la acción de un movimiento de burbujeo ultrasónico, el agua provoca la eliminación de sarro bucal, sin tocar a la pieza dentaria, por lo tanto sin dolor. Y sin sensibilidad postoperatoria.

La causa de las enfermedades periodontales se debe a la interacción entre la infección bacteriana y la defensa inmunitaria, las bacterias habituales de la cavidad bucal se introducen en el interior de las encías, provocando bolsas y separándolas de las piezas dentarias. Esto favorece la formación de sarro en su interior, y la inflamación del ligamento periodontal, que inserta el diente al hueso, formando pus a su alrededor, el cual se reabsorbe: entonces aparece la movilidad dentaria, a veces irreversible hasta su extracción. La manera de realizar el tratamiento periodontal es eliminando ese sarro, bacterias, toxinas y demás productos de la placa bacteriana para restituir nuevamente los tejidos a la normalidad.

El tratamiento en sus inicios se realizó con uñas metálicas de tamaños estándar, finas y ultra finas para poder introducirlas debajo de las encías, que raspando al cemento radicular, eliminamos esa infección con el consiguiente dolor al presionar sobre los tejidos periféricos al diente. Luego de trabajos de investigación, diferentes firmas odontológicas crearon las curetas periodontales rígidas de metal con una angulación determinada para que abrace a las distintas formas de las piezas dentarias ya sea incisivos, caninos y molares, según su convexidad y con un sólo lado de filo para solamente raspar el sarro, y el otro lado convexo sin arista para acariciar la encía sin dañarla. Pero también el movimiento era por tracción contra la cara del diente con el consiguiente dolor a la presión.

Luego apareció en el mercado el cavitador ultrasónico, un aparato eléctrico con puntas de diferentes tamaños intercambiables, que posee un gran número de laminillas metálicas que vibran al ser sometidas a una corriente eléctrica, debido a que generan mucho calor deben ser profusamente irrigadas para no quemar a los tejidos bucales. Era la panacéa en la terapia ya que no realizábamos tanta presión en la pieza, pero se dice que el efecto de la cavitación es mecánico, ya que al sarro hay que tocarlo con el instrumento para poder desprenderlo, así también tocamos a las piezas dentarias, se realiza menor presión, irrigación, pero también duele y requerimos anestesia. De igual manera, las fresas para turbina sin filos, para no empastarse al eliminar el sarro, se utilizan sin ejercer presión y con irrigación, pero existe el peligro de tallar a los tejidos dentarios.

En octubre del año 2000, se ha presentado en la Dentalshow, exposición de alta tecnología dental realizada en Alemania, un sistema realmente revolucionario, el cual no requiere ANESTESIA para la realización de la terapia periodontal ya que no toca al diente. El sistema DURR VECTOR, es un aparato que consta de un instrumento muy delgado, como una sonda periodontal, que se introduce en el interior de los tejidos y que posee un movimiento vertical que no toca en absoluto al tejido de la raíz dentaria, posee gran irrigación, en la cual este agua a presión sumada al efecto de cavitación transmitida al líquido, similar al burbujeo de un hidromasaje, es lo que desprende al sarro, pudiéndole colocar diferentes líquidos como antimicrobianos y antisépticos para que actúen en el interior de estas bolsas y eliminar así microbios residuales. La magia además consiste en la expulsión de hidroxiapatita a presión, y su penetración en la raíz dentaria, fortalece al cemento y es perfectamente compatible y regenerador de hueso alveolar, o sea, elimina bacterias, sarro y toxinas sin tocar al diente. No requiere anestesia, irriga y desinfecta la zona y ayuda a la regeneración ósea alveolar periférica.

Entonces a partir de ahora el tratamiento periodontal comienza a ser más fácil, sin dolor y más efectivo que los raspados históricos, sumados a distintas técnicas de diagnósticos por imágenes como la radiovisiografía, donde podemos observar de manera clara e inmediata la cantidad y calidad de calcio que posee el hueso reabsorbido por piorrea, presencia o no de osteoporosis. Por lo tanto, es injusto perder piezas dentarias propias y reemplazarlas por prótesis extensas con el tallado definitivo e irreversible de algunas piezas dentarias pilares. Ya que la dentición es única y para toda la vida.