Muchos son los casos de personas mayores a las que les da vergüenza usar un andador y, además, creen que usarlo les hace menos válidos, pero la realidad no es esa. Con la edad, la musculatura de las piernas va perdiendo volumen pero, en ningún caso, debemos dejarles que piensen que esto se ha convertido en un problema o hacerlos sentir un incordio.

Un andador supone un simple punto de apoyo al caminar o un pequeño empujón al levantarse. Debemos hacerles entender que un andador les proporcionará seguridad e independencia al andar, ya que puede evitar caídas, lesiones y disminuir el cansancio. También, puede ayudar a alargar los paseos que tanto gustan y despejan.

En la actualidad, existe una inmensa variedad de andadores que no solo permiten caminar con seguridad. Accesorios como bolsas, asientos o mesillas hacen que estos aparatos se conviertan en un producto aún más útil.

Conseguir la comodidad total usando un andador debe ser lo más importante a la hora de la elección. Para empezar debemos determinar dónde se usará, ¿será para interior, exterior o para ambos? Los andadores para exterior suelen ser de acero inoxidable o de aluminio y bastante ligeros para hacer que su manejo sea muy sencillo. En cambio, los andadores para interior tiene un ancho menor para facilitar el paso a todos los rincones del hogar. Mientras, los andadores válidos tanto para interior como para exterior mezclan las propiedades de los de interior y los de exterior y lo convierten en un producto polivalente.

Otra característica a tener en cuenta a la hora de adquirir un andador son las ruedas. Existen andadores fijos, es decir, sin ruedas; andadores con dos ruedas delanteras; andadores con ruedas delanteras dobles e incluso con cuatro ruedas.

Los andadores fijos incorporan en sus cuatro patas conteras antideslizantes que evitan resbalones, los que tienen ruedas facilitan el desplazamiento ya que no tienen que levantarlo a cada paso, como ocurre con los fijos. La doble rueda delantera aporta solidez y con un andador de cuatro ruedas conseguiremos aumentar la maniobrabilidad.

También debemos tener en cuenta el peso del usuario. Depende de la estructura de fabricación, los andadores pueden soportar pesos desde 100 kilos hasta los 270, que deberemos buscar como andadores bariátricos.

Además de todas estas características, la tipología del puño es muy importante: anatómicos, blandos, de altura regulable e incluso con sujeción axilar o de antebrazo.

El desarrollo de los andador es inmenso, cubren cualquier necesidad de la persona. Trabajar para que las personas mayores comprendan que usar un andador no les devalúa como personas es fundamental. El uso del andador solo debe hacerles ganar un plus de confianza en ellos mismos y proporcionarles un mayor grado de independencia.