Parece lógico pensar que jeringas o agujas pequeñas serían la mejor alternativa al momento de aplicar un inyección a un bebé. Sin embargo, investigadores del Reino Unido sugieren que las agujas grandes, en lugar de las pequeñas, hacen que las inyecciones sean menos traumáticas tanto para los bebés como para los padres.

En un estudio de 119 bebés de 4 meses de edad que se encontraban recibiendo inyecciones, los investigadores encontraron que aquellos que recibieron la jeringa de mayor tamaño de dos medidas que son usadas tradicionalmente, tenían menor hinchazón, enrojecimiento y mayor suavidad en la zona de aplicación.

En general, el 62 por ciento de los bebés a los que le fueron aplicados la medida grande, tenian una reacción, en comparación a un 84 por ciento de aquellos inyectados con la aguja menor tamaño.
Los resultados se encuentran publicados en el edición del 14 de octubre del British Medical Journal.

La doctora Linda Diggle del Hospital John Radcliffe en Oxford y su colega Jonathan Deeks señalaron que dado que la aplicación de vacunas puede ser traumática tanto para los bebés como para los padres, cualquier cosa que reduzca el dolor de los niños es bienvenido. Al mismo tiempo, los autores del estudio hicieron un llamado a los fabricantes a suplir a los doctores con inyectadoras de mayor tamaño.

Muchos niños presentan reacciones menores y locales tales como enrojecimiento e hinchazón frente a las vacunas que son inyectadas, un hecho que puede amendrentar a los padres de tener a sus hijos inmunizados de una manera apropiada.

El equipo de investigadores encontró que los niños que fueron vacunados con agujas grandes tuvieron menores reacciones al poco tiempo de la apliacación asi como después de transcurridos tres dias, de acuerdo a los padres. La aguja grande pudo haber producido un menor efecto porque permitió a la vacuna alcanzar los músculos del muslo de los niños.