La colitis nerviosa, también conocida como síndrome del Intestino Irritable no lesiona el intestino ni genera complicaciones que pongan en riesgo la vida del paciente, pero los malestares si impactan su bienestar.

Es un trastorno caracterizado por combinación de síntomas (dolor, distensión abdominal, diarrea, constipación) no causado por un trastorno orgánico o bioquímico.

  • Es más común en mujeres (aunque los hombres también la pueden padecer)
  • Es la causa de consulta gastroenterológica más frecuente (28-36%)

 

Los síntomas de la colitis nerviosa son:

  • Dolor constante en el abdomen
  • Cólicos
  • Diarrea
  • Estreñimiento
  • Inflamación abdominal (por acumulación de gases)
  • Mayor fuerza de evacuación al iniciar la defecación
  • Mucosidad dentro y alrededores de las heces
  • Sensación de pujo

El primer paso para tratar esta la colitis es realizar cambios en el estilo de vida. Por ejemplo, incrementa el consumo de vegetales, frutas y granos, los cuales te brindarán la fibra que tu cuerpo necesita y bebe dos litros de agua al día.

Reduce el consumo de irritantes como el alcohol y el tabaco porque favorecen el desarrollo del Síndrome del Intestino Irritable. Evita la ingesta de alimentos como frijoles, cebolla, brócoli o repollo, causantes de la inflamación estomacal.

 

Existen criterios para incluir pacientes con SII: (ROMA III)

Dolor o molestia abdominal al menos 3 días por mes en los 3 meses previos, con dos o más de los siguientes:

  1. Mejora del dolor con la defecación.
  2. Inicio de dolor asociado con cambios en la frecuencia de la defecación.
  3. Inicio de dolor asociado con cambios en la forma de dolor.

 

Exámenes recomendados en todos los pacientes con SII.

  1. Biometría hemática.
  2. Sangre oculta en heces.
  3. Rectosigmoidoscopia o colonoscopia en pacientes mayores de 50 años.
  4. Prueba de tolerancia a lactosa.

 

Dentro del tratamiento depende la variedad que predomine (diarrea o estreñimiento).

Frecuentemente ésta entidad se asocia a alteraciones emocionales (estrés, tensión, ansiedad) por lo tanto se sugiere uso de ansiolíticos en casos muy graves.