Diversos investigadores a nivel mundial, entre los que se incluyen varios del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas Carlos III, CNIO, han descubierto y publicado en la prestigiosa revista Nature que se puede predecir dónde se desarrollarán las metástasis, siendo esto uno de los avances más importantes del último siglo.

Los investigadores han descubierto que los tumores primarios envían ‘sondas mensajeras’ capaces de transformar el ambiente en los órganos metastásicos, que se vuelven acogedores para las células tumorales. El hallazgo ayudará, en un futuro no tan lejano, a definir el mejor tratamiento para cada paciente y a vigilar la aparición de metástasis. Esto se basa en la teoría de la semilla y el sustrato, que defiende que la metástasis necesita células tumorales, semillas, que se dispersan, pero además un ambiente acogedor, un sustrato fértil en el órgano de destino. En concreto, en el caso del cáncer, los conocidos como exosomas desencadenan en el órgano de destino la respuesta molecular necesaria —inflamación, vascularización…— para acoger las células tumorales, de forma que cuando éstas lleguen puedan proliferar y formar las metástasis.

El trabajo sugiere que tener ciertas sustancias (integrinas) elevadas en plasma en pacientes con cáncer de mama y páncreas podría predecir el órgano donde se va a producir la metástasis, pero estos datos han de validarse y confirmarse en grupos mayores.