OFTALMóLOGOS EN CANCÚN

Un oftalmólogo es un médico especializado en el cuidado de los ojos y el sistema visual, tanto desde su vertiente médica como desde el punto de vista quirúrgico, es decir, como cirujano.

¿Qué hace un oftalmólogo?

imgres-2Corresponde a los licenciados o doctores en medicina, especialistas en oftalmología: la indicación y realización de las actividades dirigidas a la promoción y mantenimiento de la salud, a la prevención de las enfermedades y al diagnóstico, tratamiento, terapéutica y rehabilitación de los pacientes, así como al enjuiciamiento y pronóstico de los procesos objeto de atención.

El especialista en oftalmología es pues el único profesional capacitado para aportar todos los cuidados que puedan requerir sus ojos, desde la simple prescripción o adaptación de gafas o lentes de contacto, hasta complejas y delicadas intervenciones quirúrgicas. Además el oftalmólogo también puede estar implicado en la investigación científica de las causas y evolución de las enfermedades oculares y problemas de visión.

 

 

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PERFECT VISION
Centro láser de Oftalmologìa Avanzada

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Dr. Alejandro de la Garza

Oftalmólogo

Hospital Americano, Retorno Viento No. 15 Sm. 4 Mz. 22

Tel.(998)883-9366 / 883-9367

 

 

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Dra.Ernestina Gonzalez Mercado
Neumologo


Av. La costa2

Tel.(998)884-42-42

 

 

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Dr.Wilberth F. Rivero Correa
Neumólogo

Av. Andrés QRoo #159
Tel.(998)872-33-85

 

¿Qué es el astigmatismo?

¿Qué es el astigmatismo?

En el caso del astigmatismo, la luz procedente de los objetos y que entra en el ojo se enfoca en más de un punto de la retina. Esto provoca una visión borrosa y distorsionada, ya que en los ojos emétropes (sin graduación) la imagen de los objetos se enfoca en un único punto de la retina.

Dependiendo de la edad del paciente y del tipo de astigmatismo que padezca o de la graduación que presente, puede percibir o no síntomas y estos pueden ser diferentes. En general, el principal síntoma del astigmatismo es la percepción borrosa o distorsionada, tanto de los objetos lejanos como de los objetos cercanos. También es habitual la dificultad para percibir pequeños detalles a todas las distancias. En los casos en los que el astigmatismo aparece asociado a la hipermetropía es habitual que el paciente sufra fatiga visual, enrojecimiento picor y escozor de ojos, mareos o dolores de cabeza debido al sobreesfuerzo que realiza el ojo para enfocar las imágenes.

El astigmatismo puede estar determinado genéticamente o puede deberse a traumatismos o intervenciones quirúrgicas.

¿Qué es la miopía?

¿Qué es la miopía?

La miopía es un problema de la refracción que se manifiesta cuando el paciente percibe borrosos los objetos lejanos debido a que la imagen se forma delante de la retina, bien porque la córnea, el cristalino o ambos son muy potentes, o bien porque el ojo es más largo de lo normal.

En realidad, la miopía no se puede considerar una enfermedad siempre y cuando no se supere una determinada graduación, sino un defecto óptico de refracción, ya que es producto de variaciones biológicas normales del sistema visual que producen un fallo en la correlación entre los diferentes componentes del ojo (curvatura corneal, potencia del cristalino, longitud axial y profundidad de la cámara anterior).

Los síntomas de la miopía pueden presentarse desde la infancia y pueden aumentar con el paso del tiempo al producirse cambios en la graduación. Por regla general, la miopía tiende a estabilizarse a partir de los 18 años. Puede presentarse asociada a otros defectos refractivos, como el astigmatismo(astigmatismo miópico) y la presbicia o vista cansada.

Progresión de los síntomas de catarata

Progresión de los síntomas de catarata

Poco a poco, a mediada que las cataratas progresan, usted puede tener síntomas tales como:

  • Visión borrosa o nublada, indolora;
  • Mayor dificultad para ver de noche o con poca luz;
  • Sensibilidad a la luz y al resplandor;
  • Presencia de halos alrededor de las luces;
  • Colores desvanecidos o amarillentos;
  • La necesidad de usar una luz más clara para la lectura y otras actividades;
  • Cambios frecuentes en la prescripción de anteojos o lentes de contacto; o
  • Doble visión en un ojo

La única manera de saber con seguridad si usted tiene cataratas es por medio de un examen de dilatación, durante el cual la pupila es dilatada con gotas para los ojos. Su oftalmólogo puede detectar signos tempranos de desarrollo de cataratas observando el lente del ojo.

Hágase un examen inicial de los ojos a los 40 años, cuando los primeros signos de la enfermedad y cambios en la visión pueden empezar a surgir. Su oftalmólogo (Doctor de los Ojos) le hará saber con qué frecuencia se deben hacer exámenes de seguimiento. En cualquier momento, si usted tiene síntomas o está en riesgo de desarrollar la enfermedad, consulte a su oftalmólogo. Ya que el riesgo de desarrollar cataratas y otras enfermedades oculares aumenta con la edad, usted debe consultar a su oftalmólogo anualmente de los 65 años de edad en adelante. Un examen ocular completo ayudará a descartar cualquier otra condición que pueda estar causando una visión borrosa u otros problemas de los ojos. Una detección temprana y el tratamiento de las cataratas son fundamentales para preservar la vista.

¿De qué depende el color de los ojos?

¿De qué depende el color de los ojos?

 

El color de los ojos depende del tipo y cantidad de pigmento que tiene el iris. Este pigmento (melanina) es una protección natural para el ojo frente a los rayos ultravioleta

En la evolución de la especie humana, a lo largo de los siglos, se ha desarrollado mayor cantidad de pigmento en las zonas con más sol (ojos oscuros) y menos pigmento (ojos claros) en las zonas con menos luminosidad. En nuestro medio predominan los ojos marrones (más del 75%).

Muchas personas, por motivos estéticos, quieren cambiar el color de sus ojos y, hasta ahora el único medio es el uso de lentes de contacto cosméticas que, si están bien adaptadas, son un método seguro.

Pero queremos referirnos a los métodos anunciados últimamente como seguros y definitivos.

¿Qué procedimientos quirúrgicos se están utilizando para cambiar el color de los ojos?

1.- Intervención con laser:

Supuestamente, mediante impactos de láser, se elimina el pigmento del iris cosa que cambia el color de los ojos, después de varias sesiones.

Con la tecnología actual, es posible conseguir que la melanina se desprenda del tejido del iris, pero dicho pigmento no desaparece del interior del ojo y puede obstruir las estructuras que filtran el liquido de su interior y con ello producir una subida de presión intraocular  incontrolable (glaucoma) lo que pone en grave riesgo la visión.

Hay un nuevo láser, en fase experimental (LUMINEYES), desarrollado por una empresa de estados Unidos (Stroma) que, a pesar de que puede tardar varios años en concluir la fase de estudio, ya se anuncia en los medios de comunicación. Este método consiste en lo ya descrito: desprender el pigmento del iris mediante impactos de laser. A nivel mundial se están realizando ensayos clínicos, uno de ellos en México. Por el momento, las autoridades sanitarias españolas no han llevado a cabo ningún estudio sobre el tema en España. Cuando se descubre un nuevo medicamento o técnica, de acuerdo con la legislación, se debe someter a un largo periodo de experimentación, primero en laboratorio, luego en animales y por último en personas, hasta que se demuestra su eficacia y seguridad.

En diversos foros científicos,  varios prestigiosos oftalmólogos han manifestado que les han propuesto participar en este estudio, pero se han negado porque son conscientes de que existe un riesgo muy alto de provocar un GLAUCOMA.  Es decir, que esta técnica aún tiene que pasar por filtros muy estrictos, en distintos países, hasta que se pueda considerar segura.

 2.- Implante de una lente intraocular cosmética:

Un oftalmólogo, en Panamá, diseñó una lente intraocular de color azul, para ser colocada en el interior del ojo, delante del iris, ocupando toda la cámara anterior. Esta lente tiene contacto 360 grados con la zona del ojo por donde circula el líquido que hay en su interior (humor acuoso) y produce graves complicaciones, como glaucoma, con daño irreparable.

Se ha presentado en un Congreso el caso de un pacientes intervenido en Panamá, al que se ha tenido que quitar la lente intraocular, después de haber causado una pérdida irrecuperable de la visión. A nivel internacional se han publicado muchos casos similares.

Conclusiones:

  • El laser para cambiar el color de los ojos está en fase experimental y puede producir glaucoma
  • Las lentes intraoculares cosméticas de color azul producen gravísimas complicaciones. Esta totalmente desaconsejado su uso.
  • Las lentes de contacto de colores pueden utilizarse con total seguridad.
  • En nuestro Grupo Admira Visión sólo utilizamos técnicas con una eficacia y seguridad demostrada, por lo que esperaremos a los resultados del ensayo clínico sobre el nuevo laser.
Enfermedades comunes de los ojos

Enfermedades comunes de los ojos

Algunos problemas oculares son menores y efímeros. Pero otros, pueden causar pérdida de la visión permanente.

Los problemas oculares comunes incluyen:

  • Errores de refracción
  • Cataratas: Cuando el cristalino se nubla
  • Trastornos del nervio óptico, incluyendo glaucoma
  • Enfermedades de la retina: Problemas con la capa de nervios en la parte posterior del ojo
  • Degeneración macular: Enfermedad que destruye el enfoque central de la visión
  • Problemas de los ojos asociados con la diabetes
  • Conjuntivitis: Infección de la conjuntiva

Su mejor defensa es hacerse chequeos regulares, porque las enfermedades del ojo no siempre tienen síntomas. La detección temprana y el tratamiento temprano pueden prevenir la ceguera. Si presenta cambios repentinos en la vista, tiene la vista borrosa o ve destellos de luz, busque de inmediato la ayuda de un especialista del ojo. Otros síntomas que requieren atención rápida son dolor, ver doble, secreción líquida en el ojo e inflamación.

Lentes de contacto para frenar la miopía: ¿verdad o ciencia ficción?

Lentes de contacto para frenar la miopía: ¿verdad o ciencia ficción?

Guerra abierta entre los oftalmólogos y los ópticos optometristas sobre unas lentes de contacto contra la miopía. ¿Avance revolucionario o ciencia ficción?

¿No ve bien de lejos? Lo más probable es que padezca miopía, una complicación que provoca que los ojos no refracten la luz de forma adecuada. Como consecuencia, los objetos cercanos se ven con nitidez, algo que no sucede con aquellos situados a media o larga distancia. La visión se vuelve borrosa, un problema de salud pública que, según un trabajo publicado enInternational Journal of Ophthalmology, afecta a más de 1.600 millones de personas en todo el mundo. Las previsiones apuntan a que esta cifra continuará creciendo hasta alcanzar los 2.500 millones de individuos con miopía en 2020.

La miopía afecta a más de 1.600 millones de personas en el mundo, por lo que hay un gran interés social y económico para frenarlaLa elevada incidencia de este problema visual, cuya prevalencia e incidencia varían en función de la edad, el sexo, la raza, el país, la profesión y otros factores genéticos o ambientales, ha hecho que muchas líneas de investigación se centren en buscar una solución. La última, procedente de laUniversitat Politècnica de Catalunya(UPC), consiste en unas lentes de contacto que “frenan la progresión de la miopía”. El trabajo es fruto de la investigación de doctorado de Jaume Pauné, en la que señala que las lentillas ya desarrolladas y patentadas serían capaces de ralentizar hasta un 43% el avance de la miopía.

Orto-k, detrás de las nuevas lentes de contacto

El anuncio parece situado a medio camino entre la ciencia ficción y los avances revolucionarios. Y la polémica no se ha hecho esperar. La Sociedad Española de Oftalmología (SEO), por boca de José Antonio Menéndez de Lucas, médico forense especialista en Oftalmología de la Clínica Médico Forense de Madrid, emitió un comunicado dirigido a “prevenir a la población general sobre el riesgo de estos remedios mágicos para la curación de la miopía, no siempre inocuos, que muchas veces conllevan importantes riesgos para la función visual del paciente”. El especialista también resaltaba que las afirmaciones sobre las lentillas eran “inexactas y sensacionalistas”, criticando además los “sustanciosos beneficios económicos para el promotor” de las lentes de contacto contra la miopía.

Los oftalmólogos critican que no haya estudios con suficientes pacientes ni seguimiento, mientras que los ópticos denuncian su “trato vejatorio y despótico”Ante la nota de prensa emitida por la SEO, la reacción del Consejo General de Colegios Oficiales de Ópticos Optometristas (CGCOO), tampoco se hizo esperar. En un comunicado, la entidad denunció el “trato vejatorio y despótico” de la SEO hacia Jaume Pauné, inventor de las lentes de contacto contra la miopía. La CGCOO culpaba a su vez a los medios de comunicación donde apareció inicialmente la noticia, avalando los estudios clínicos realizados por el investigador de la UPC. “Desprestigiar las técnicas de orto-k en ese comunicado cuando hace ya años que se están desarrollando con eficacia probada es cuanto menos negar la evidencia”, señalaron desde la organización. ¿Se trata de intereses cruzados entre los oftalmólogos y los ópticos optometristas? ¿Qué hay detrás de las lentes de contacto contra la miopía? La respuesta está en laortoqueratología u orto-k, una técnica tan novedosa como polémica.

“No ha habido polémica, lo que ha habido es un grupo de oftalmólogos que sacaron una nota de prensa que ya retiraron”, dice a Hipertextual el propio Pauné. Después de la respuesta del CGCOO, la SEO eliminó el comunicado y subió un documento nuevo. La entidad, que agrupa a los oftalmólogos españoles, sigue manteniendo “que la noticia es inexacta y sin fundamento científico. Hasta hoy no se han publicado estudios científicos con suficiente número de pacientes y seguimiento para avalar dicha afirmación”. La polémica continúa y tiene a la orto-k como protagonista.

lentillas contra la miopía

 

Jaume Pauné, inventor de las lentes de contacto que afirma “frenan la progresión de la miopía”.

La ortoqueratología, nacida en Estados Unidos en los años sesenta, es un procedimiento clínico para reducir la miopía usando lentillas durante la noche. El objetivo, según Pauné, es modificar la geometría de la córnea. “Cuando la persona se despierta, la forma de la primera capa de células ha sido modificada y la visión corregida”, sostiene. Mediante el uso de gafas o lentes de contacto normales se corrige la visión central, pero no la visión lateral o periférica, algo que sí logran este tipo de lentillas, mantiene el optometrista protagonista de la polémica. Otros especialistas, sin embargo, sostienen que la orto-k se basa en deformar la córnea por la noche para que durante unas horas la graduación se reduzca. La propia Asociación Americana de Oftalmología alertaba en 2014 sobre los riesgos de la técnica, entre los que se encontraban la abrasión corneal, la infección o las úlceras en esta parte del ojo.

Los resultados preliminares son positivos, aunque las lentes de contacto no están exentas de riesgos“Todos los avances científicos han sido criticados. La sociedad tiene resistencia a las novedades”, lamenta Pauné. El óptico-optometrista admite los riesgos, pero señala “que se sitúan en los márgenes de una lente de contacto normal”. El inventor de las lentillas de la polémica apunta que se vieron varios problemas de infecciones en China en el año 2000, pero destaca “que en todo el mundo habrá habido unos cuarenta en total”. Pauné comenta además que “los cambios no son permanentes”, algo que, en su opinión, “es una ventaja porque no hacemos nada que sea irreversible”. El hecho de que los efectos terminen al cesar la terapia también ha sido cuestionado. “Los resultados, aunque nos los queramos creer, son poco relevantes. Frenar media dioptría no es mucho, la verdad. Eso no va a prevenir las complicaciones de la miopía (desprendimientos de retina, agujero macular, etc.), ni tendría un impacto revolucionario en la prevalencia poblacional”, apunta el oftalmólogo Rubén Pascual, autor del blogOcularis.

Una evidencia inicial que ha de ser demostrada

Ante las críticas, Jaume Pauné alude a un meta-análisis publicado en la revista de la Asociación Americana de Oftalmología y a otro estudio difundido enOptometry and Vision Science. Ambos artículos, sin embargo, sugieren que aunque la ortoqueratología pueda ser eficaz, se necesitan estudios con un mayor número de participantes para demostrarlo. Las investigaciones tampoco han evaluado los efectos a largo plazo. Ante nuestras dudas, Pauné dice “que está de acuerdo en que el tamaño de la muestra es pequeño, los plazos son de dos años y los estudios no han sido randomizados”. Críticas que, aunque admiten una cierta evidencia clínica acerca de la orto-k, deberán ser contrarrestadas para comprobar que, efectivamente, las aparentemente “revolucionarias” lentes de contacto funcionan.

Los ópticos admiten que se necesitan más estudios, aunque destacan que sí hay efectividad clínica“Esto es muy nuevo, no hay investigaciones a largo plazo. Pero los resultados de todos los estudios apuntan en esa dirección”, dice Jaume Pauné a Hipertextual. El óptico-optometrista Manuel Rodríguez, en su blogQ-Visión señala “que sí ha demostrado una efectividad clínica”, pero también apunta que “el estudio recoge muy pocos sujetos y que debe continuarse investigando la efectividad de la lente con un mayor volumen de pacientes en ensayos multicéntricos”. Rodríguez comenta además que se debería usar el término “ralentizar” en lugar de “frenar”, una crítica que admite Pauné. En relación a las lentes de contacto contra la miopía, confirma que “si lo planteamos es reducir la velocidad, por lo que ralentizar es un verbo más correcto”.

Las lentes de contacto contra la miopía “llevan aplicándose desde hace quince años”, según Pauné. La Food and Drug Administration (FDA), que las autorizó en 2002, admite su uso siempre que sean prescritas por un profesional especializado. Pascual, por ejemplo, cuestiona a Hipertextual que los usuarios de la orto-k estén informados de los riesgos. Pauné, por su parte, mantiene que habría “que firmar un consentimiento informado”, pero que “debería hacerse con todas las lentes de contacto”. Ese documento debería incluir, de acuerdo al óptico optometrista, “que cualquier lente tiene potenciales riesgos, por lo que hay que tener cuidado y mantener una higiene adecuada. No son un juguete”, afirma.

lentes de contacto contra la miopía

El enfrentamiento abierto entre oftalmólogos y ópticos optpmetristas, por el momento, continúa. Pascual se pregunta si se explica a los pacientes que la mayoría de oftalmólogos desaconsejan el uso de las lentes de contacto contra la miopía. Por el contrario, Pauné dice que la SEO “es una sociedad pequeña de oftalmólogos”. El inventor de las lentillas comenta que “toda la vida ha habido enfrentamientos con algunos [médicos]”. “Hay muchos compañeros que quieren el bien de los pacientes y buscan qué hay nuevo para ayudar más a los pacientes: si hay algo que puede mejorar la calidad de vida, bienvenido sea, siempre con base científica y no dando falsas esperanzas. Hay que sumar”, sostiene.

Los riesgos y los efectos a largo plazo han de ser evaluadosPascual, por su parte, comenta aHipertextual que “dado que las complicaciones graves derivadas no la manejan los optometristas sino los oftalmólogos, normalmente dentro de sistema público, ¿los optometristas que indican estas lentillas se coordinan o se ponen de acuerdo con dichos oftalmólogos?” “Si no es así, que no lo es, ¿puede haber implicaciones legales por el uso de unos implantes que están desaconsejados precisamente por los médicos que deben atenderte si tienes complicaciones?”, se pregunta. Dudas que mantienen abierta una polémica de los dos colectivos profesionales acerca de una técnica que, a pesar de los buenos resultados preliminares, debe seguir siendo estudiada para comprobar su eficacia y descartar los riesgos.

Las “moscas”, “hilitos” y “manchas negras”

Las “moscas”, “hilitos” y “manchas negras”

Contesto a una pregunta que me han hecho por mail (gracias Tato por tu colaboración) escribiendo este artículo porque entiendo que es una duda que tendrán muchas personas. De hecho, explicaciones como ésta las doy casi todos los días, por ser una consulta enormemente frecuente.

¿Qué son esas moscas o puntos negros que tengo? ¿Es peligroso? ¿Hay alguna forma de quitarlas?

Para contestar necesito dar unas nociones de anatomía: el ojo es como una “pelota hueca”, aproximadamente esférica, y en el envoltorio interno, la retina, se reciben las imágenes y de ahí se transmiten al cerebro. La cavidad interior del ojo no está realmente vacía, ni llena de aire, sino que está “rellenada” de un líquido viscoso llamado humor vítreo o cuerpo vítreo. Nosotro lo llamamos símplemente vítreo.

En esta imagen vemos el vítreo cortado como un queso de bola, sólo han dejado una parte abajo y atrás. El cristalino es esa “lenteja” con forma de huevo, que está dibujado con color blanco y líneas concéntricas en su interior, y está señalado como “lens” (no sé si se llega a leer). Está detrás del iris. Por delante del cristalino ya no hay vítreo. El espacio que hay por delante del cristalino ya no es cavidad vítrea, se llama segmento anterior y está ocupado por el cristalino y el iris entre otras cosas. Este segmento anterior está “bañado” por el humor acuoso, que en oposición al humor vítreo, sí es un auténtico líquido, que circula y tiene una densidad casi igual a la del agua.

Pero esta parte anterior es pequeña, entre una sexta y una séptima parte del volumen del ojo. La mayor parte del interior del ojo está constituido por la retina y la cavidad vítrea.

¿Para qué sirve el vítreo?. Tiene una función clave durante el desarrollo del ojo en la etapa embrionaria y fetal, pero tras el nacimiento apenas tiene una función activa. Básicamente tiene que permanecer transparente para dejar que la luz pase a su través hasta la retina.
Todas las operaciones sobre la retina requieren previamente quitar el vítreo, así que son muchas las personas a las que quitamos el vítreo y la función de ese ojo es rigurosamente normal, el paciente no nota nada. Esa cavidad el ojo la rellena de “suero”, un filtrado de la sangre pero sin células (sería como el humor acuoso, o sea, básicamente agua), y no pasa nada.

Por tanto, una forma de ver las cosas es que el vítreo es como el apéndice, o no sirve para nada o da problemas.

Pero a lo que vamos. Con el envejecimiento el vítreo, como todo el cuerpo humano, tiende a deteriorarse. Va perdiendo el agua, por lo que su volumen disminuye. El vítreo está sujeto a la retina, pero al hacerse más pequeño, tiende a tirar de la retina para soltarse. Finalmente se suelta, aunque no se suele soltar totalmente. La unión en la parte de atrás es más débil, así que lo que ocurre se llamadesprendimiento de vítreo posterior
Vitreo
Aquí en el dibujo el vítreo está señalado con puntitos, y veis que en la parte de atrás, hay como una semiluna que ya no es vítreo. Se rellena de suero. Esto sería un desprendimiento de vítreo posterior simple. Ojo, no confundir con un desprendimiento de retina. El desprendimiento de vítreo no es una enfermedad, no quita visión, ocurre con la edad y es muy frecuente. Aunque hay que tener en cuenta que en los miopes ocurre mucho antes. Es típico de miopes jóvenes esta circunstancia.

El vítreo, una vez desprendido, ya puede reducirse. Eso se llama colapso del vítreo.

Vitreo
Al colapsarse, las proteínas del vítreo que han perdido agua se condensan y pierden la transparencia. Se forman entonces opacidades o “grumos”.
Cuando esas opacidades se ponen en el medio, la sombra cae en la retina central y lo vemos más oscuro. Son las “moscas volantes” o “puntos negros”, que dependiendo de la forma de la opacidad vítrea puede ser un hilillo, una telaraña, una sábana, etc. Al mover la vista los puntos no se quitan, porque están en nuestro ojo. Hay momentos en que lo vemos y momentos en que no, sólo lo apreciamos cuando la opacidad está cerca del centro de visión, en especial cuanto tenemos un fondo homogéneo para contrastar (el cielo azul, una pared blanca, ect). Normalmente, con el tiempo los vemos con menos frecuencia, aunque puede persistir mucho tiempo.

Lo mejor es acostumbrarse a los puntos negros, principalmente porque no tenemos tratamiento eficaz

“Derrames” en el ojo

“Derrames” en el ojo

La palabra “derrame” no me gusta, realmente es un sangrado, una hemorragia. Es fácil de entender, vemos directamente una mancha roja en el ojo. Un nombre que también se usa, es el de hemorragia conjuntival. Tampoco me gusta mucho, porque la sangre no suele estar en la conjuntiva, sino debajo de ella. Decíamos en el artículo previo que la conjuntiva es un tejido delgado, como una telilla casi transparente que está cubriendo la parte blanca del ojo (también recubre el interior del párpado). Aunque la conjuntiva cubre la parte externa del ojo no está firmemente adherida a ella. Se puede deslizar fácilmente. En la parte más superficial está el epitelio, una capa de células muy bien sujetas entre sí, que hacen de barrera frente al exterior. Debajo, hay una matriz de proteínas más laxa, en donde están los vasos sanguíneos. Cuando uno de ellos se rompe, la sangre apenas se puede acumular en la propia conjuntiva. Es muy delgada, apenas hay espacio. Y en el epitelio como tal no llega la sangre, porque está separado por una membrana de proteínas (la membrana basal) y porque apenas hay espacio, las células están muy juntas.
De esta forma, la sangre queda en el espacio entre la conjuntiva y el ojo. Decíamos que no están unidos firmemente, así que queda un espacio virtual que con la sangre se hace real.

Por poner un símil, supongamos que tenemos una manguera en el suelo. Luego ponemos un plástico transparente y flexible, como el que usamos para envolver alimentos. Queda colocado recubriendo por encima la manguera y el suelo. Si la manguera tiene un agujero, comenzará a escaparse agua, y esta permanece entre la manguera y el suelo. Si con las manos sujetamos bien el plástico para que no se vaya escapando el agua, se irá acumulando y el plástico se irá levantando, separándose del suelo para hacer hueco al agua.

En el ojo pasa lo mismo: se rompe un vaso sanguíneo y la sangre se acumula debajo de la conjuntiva. Por tanto, el nombre correcto es el de hemorragia subconjuntival (debajo de la conjuntiva). Tiene otro nombre más técnico: hiposfagma.

¿Por qué ocurre?

Un gran parte de las veces ocurre por un golpe. Lo mismo que se produce un “cardenal” en la piel, una contusión puede producir una hemorragia subconjuntival. En este caso deberemos examinar el ojo, no por el hiposfagma en sí, sino por si la contusión ha tenido consecuencias en el propio globo ocular.
Otras veces no es un golpe al que el paciente le haya dado importancia, pero sí ha mediado un esfuerzo físico. Los pequeños vasos sanguíneos de la conjuntiva son muy delicados, y un incremento súbito de presión arterial o venosa (la sangre que “empuja” desde dentro), aunque no sea intenso ni duradero, es suficiente para producir la hemorragia. Una tos, la maniobra del vómito, levantar peso bruscamente con los brazos, etc, producen una prensa abdominal o torácica, también llamada maniobra de Valsalva. Esto significa que al utilizar enérgicamente los músculos del tórax o el abdomen, los órganos de dentro se ven sometidos a mayor presión. Esta presión se trasmite por las cavidades internas y llega hasta las venas. Las grandes venas que recogen la sangre de los tejidos y la llevan hacia el corazón, pueden ejercer su función gracias a la diferencia de presiones. Como si fuera un río que necesita pendiente para circular, en el interior del tórax tiene que haber una presión baja para que la sangre se mueva. Un aumento súbito de presión en el abdomen o el pecho, paraliza la circulación de las venas, incluso se llega a inverir durante unos instantes. Lógicamente es transitorio, casi instantáneo, pero puede ser suficiente para romper una pequeña vena de la conjuntiva.

Aparte de la presión de las venas, también puede subir la presión de las arterias. Esto ya nos suena más, lo de la “tensión arterial”. Por eso, en ocasiones tomamos la presión arterial cuando uno viene a urgencias con una hemorragia conjuntival. A veces es un síntoma de hipertensión arterial que demostramos en ese momento, otras veces son incrementos intermitentes de la presión arterial, y luego está normal.
En otras ocasiones es un problema de la coagulación de la sangre (bien de una alteración propia del organismo, o de una medicación). Si hay muchas hemorragias repetidas, no solo bajo la conjuntiva sino en la nariz, bajo la piel, etc, el médico ya debe ponerse sobre aviso.

Pero vamos, que normalmente se debe a un golpe en el ojo o a una tos, agacharse bruscamente, etc. Muchas veces se trata de una maniobra tan banal que el paciente ni se acuerda.

¿Qué hay que hacer?

Nada.
Sí, sé que es muy aparatoso, pero es absolutamente inofensivo. De hecho, apenas se pierde sangre. Llama mucho la atención porque contrasta con el color blanco de alrededor, y porque siempre miramos a los ojos a la gente.

Es que además tenemos poco que hacer. No deja de ser un pequeño hematoma, un “cardenal”. No hay colirios que “disuelvan” la sangre más rápido. En algunas ocasiones mandamos lágrimas artificiales, pero no porque se vaya a ir antes la sangre, sino porque cuando el hiposfagma es grande hace algo de relieve y molesta al parpadear.

¿Debemos preocuparnos?

No.
No es un problema ocular, si hay que tomar medidas, es de fuera del ojo (tomar la tensión arterial, pedir una analítica de sangre si ocurre con mucha frecuencia). No sé porqué la gente relaciona los “derrames” en el ojo con la tensión ocular y el glaucoma, y llegan angustiados a urgencia pidiendo que le tomen la tensión del ojo. No hay relación alguna: un glaucoma, por muy descontrolado que está, no causa estas hemorragias.
Como hallazgo aislado tampoco tiene relación directa con otras enfermedades del ojo, ni siquiera con hemorragias “internas” del globo ocular (como un hifema o un hemovítreo). Cuando hay sangre en la parte anterior del ojo (hifema) o en la parte posterior (hemovítreo) ya hablamos de cosas más serias. El ojo sí se afecta, así como la visión, y puede haber secuelas importantes. Además, se suele deber a enfermedades importantes del ojo o golpes más intensos. Curiosamente, estas hemorragias internas, aunque sí revisten importancia, apenas se ven desde el exterior.
Cuando la hemorragia está bajo la conjuntiva ocurre al contrario: se ve mucho pero no tiene apenas importancia. No se afecta el ojo, la sangre está a su alrededor. Los vasos sanguíneos de la conjuntiva son independientes y van por otro camino que los que llegan al ojo.

[Un detalle final: no suelo mirar la wikipedia para leer temas de oftalmología porque el nivel suele ser medio-bajo, pero esta vez me he pasado por curiosidad. En su artículo del hiposfagma hay dos incorreciones, uno de ellos es un error de bulto. Estoy seguro que mis queridos lectores, en especial los que leen desde hace algún tiempo, los encontrarán. ¿Alguien se anima a buscarlos y comentarlo aquí?

TENGO QUE OPERARME DE CATARATAS. QUÉ DEBO SABER

TENGO QUE OPERARME DE CATARATAS. QUÉ DEBO SABER

¿Cuándo debo operarme?

El tratamiento de las cataratas es siempre quirúrgico y aunque sabemos que la protección frente a los rayos ultravioleta y una dieta equilibrada pueden ralentizar su avance, no evitará su aparición y mucho menos la mejora de visión.

El momento de plantear la cirugía se basa en dos hechos: (1) Pérdida de visión,  cuando tenemos dificultades para realizar nuestra vida habitual, especialmente conducir. (2) Aparición de complicaciones, como el incremento de la presión intraocular, que aconsejan adelantar la cirugía aunque todavía gocemos de una visión efectiva.

¿Es necesario una preparación previa a la cirugía?

La moderna cirugía de la catarata no requiere tomar medidas excepcionales. Recomendamos un control previo en los casos que se padecen otras enfermedades, como hipertensión, diabetes o tratamientos oncológicos; es preferible evitar las fases de descompensación.

¿Qué tipo de anestesia?

Actualmente podemos evitar totalmente el dolor y la ansiedad. Mediante una sedación controlada por un anestesista experto en este tipo de cirugía, reducimos el riesgo prácticamente a cero y evitamos las molestias que suponen las inyecciones anestésicas en la órbita o los parpados.

¿Mejor con láser?

Los ultrasonidos siguen siendo el gran aliado en la cirugía de las cataratas pero es cierto que la aparición del láser supone una revolución. Todavía no podemos decir que el láser ha sustituido a los ultrasonidos, pero sí ofrece alguna ventaja importante. Personalmente utilizo el láser en los casos complicados o en casos que debo implantar una lente multifocal o una lente tórica para corregir el astigmatismo.

¿Qué tipo de lente intraocular (LIO)?

Pese a que no hay pleno consenso, es cierto que las LIOs multifocales ofrecen una visión muy buena en todas las distancias, lejos, intermedia y cerca. Permiten corregir la graduación previa, incluso astigmática,  y con ello eliminar la necesidad de gafas después de la cirugía. El cirujano debe decidir si se pueden implantar.

¿Los dos ojos el mismo día o en días diferente?

Sabemos que la recuperación visual y funcional de los pacientes es más rápida y mejor cuando realizamos los dos ojos al mismo tiempo. Todavía hay tabúes frente a esta práctica (riesgo de infecciones y errores en el cálculo de las LIOs) pero, todos los estudios publicados demuestran que haciendo las cosas bien, no hay mayor riesgo respecto a la cirugía en días separados.

¿Dónde debería operarme?

La elección del centro y el cirujano es fundamental y requiere valorar los siguientes criterios:

♦ Un centro con la tecnología adecuada para detectar factores de riesgo y poder establecer la mejor estrategia quirúrgica en cada caso: necesidad de láser, posibilidad de realizar cirugía bilateral, posibilidad de implantar una LIO multifocal y cálculo de su potencia.

♦ Un centro quirúrgico que permita realizar cirugía microincisional, que cuente con las modernas tecnologías de ultrasonido y facolaser, que garantice el confort del paciente, las condiciones de asepsia y esterilidad y que disponga de un equipo de anestesia para realizar técnicas de sedación que eviten el dolor y la ansiedad a los pacientes.

♦ Un cirujano con experiencia contrastada, que domine las modernas técnicas quirúrgicas y que sepa aconsejar lo que necesita cada paciente y que pueda resolver las posibles complicaciones tras la cirugía. Un buen cirujano es el que sabe resolver situaciones excepcionales y nadie sabe antes de la cirugía si será una excepción.

¿Cuánto tiempo de recuperación?

Si se ha utilizado una técnica microincisional, sin puntos, y todo ha ido bien, la recuperación es muy rápida, no se tapan los ojos y el mismo día ya se puede ver la televisión o leer un periódico (si se implantó una LIO multifocal). Se considera quetras 1 semana de la cirugía se puede hacer una vida relativamente normal y se necesitan 2 o 3 semanas para nadar o hacer deporte.

REGLA DE ORO: Tu vista se merece mirar bien a quién se la confías.

Ojos y Verano

Ojos y Verano

Llega el verano y los ojos son especialmente sensibles en esta época del año, por ello hay que tomar una serie de medidas para prevenir complicaciones.
Ya podemos ir a tomar el sol, a la playa, a la piscina, actividades que no están exentas de cierto riesgo para los ojos, eritemas en la piel de los párpados, conjuntivitis y queratitis por radiación ultravioleta o infecciones de las piscinas. En verano nos relajamos y nos olvidamos de ponernos las gotas que nos recetó el oftalmólogo o las dejamos en lugares inadecuados, situaciones que pueden ocasionar problemas y que debemos evitar.
Uno de los aspectos que más nos preocupa a los oftalmólogos en verano, es el impacto de la radiación solar en los ojos. De todos es sabida la importancia de proteger la piel de los efectos nocivos de las radiaciones ultravioletas, especialmente en los niños. De la misma forma, la piel de los párpados fácilmente sufre la agresión del sol, aparece un eritema muy molesto, con edema (acúmulo de liquido) y dificultad para parpadear.
Cuando se afecta el globo ocular, la excesiva exposición al sol suele ocasionar una conjuntivitis, muy molesta, con sensación de arenilla, lagrimeo, ojo rojo y que puede asociarse con cierto grado de afectación de la córnea. Se produce lo que llamamos una “queratitis”, con más dolor y molestias a la luz (fotofobia), un síntoma que indica mayor gravedad. En estos casos es aconsejable proteger los ojos, taparlos con una gasa y acudir a un centro de urgencias o a un oftalmólogo.
Para prevenir esta situación, se recomienda protegerse con gafas con filtro ultravioleta. La mayoría de gafas de sol que encontramos en las ópticas, tienen la acreditación CE de la Unión Europea, que garantiza la presencia de estos filtros. Hay que mirar el número que lo identifica, hay 4 niveles, de 0 a 4, de menos a más protección. Los recomendados son los 2 y 3. El nivel 4 es muy intenso y no se pueden utilizar para conducir.
Las conjuntivitis infecciosas también son uno de los caballos de batalla que nos encontraremos en estas fechas. Las piscinas e incluso el mar, son una fuente de contagio importante de virus y bacterias, además de las irritaciones propias de los productos químicos que se utilizan en las piscinas. En todos estos casos aparece el ojo rojo, lagrimeo o incluso supuración mucosa. Ante un “ojo rojo” que no desaparece a las 24 horas, que se acompaña de visión borrosa y dolor, es recomendable acudir al oftalmólogo. La mejor forma de prevenir estas conjuntivitis es asegurarse que la piscina cumple la normativa de sanidad.
En época estival es destacable el incremento de erosiones corneales, la mayoría producidas en excursiones o haciendo algún tipo de deporte. Un arañazo con la rama de un arbusto, un golpe fortuito o una pelota que impacta en la cara y afecta al ojo. No suelen ser lesiones importantes pero molestan y, no dejan de ser una herida, es decir, una puerta de entrada para posibles infecciones; por eso es importante evitarlas y en el caso de sufrirlas, acudir a un servicio de urgencias o un oftalmólogo para que establezca el tratamiento apropiado.
El verano es para relajarse, pero en ocasiones nos olvidamos hasta de seguir los tratamientos que veníamos haciendo durante el resto del año, algo especialmente importante en los casos de glaucoma o de ojo seco. También es frecuente olvidarse las gotas cuando salimos de viaje y si es fuera de España, no es fácil conseguirlas, porque tienen otro nombre o porque se requiere receta médica así que debemos intentar hacer una lista para no olvidar nada, es tedioso pero las consecuencias siempre serán peores ¡¡¡
PROBLEMAS OCULARES MÁS FRECUENTES EN LA ÉPOCA ESTIVAL:
  • Eritema palpebral solar.
  • Queratitis actínica solar.
  • Conjuntivitis vírica.
  • Conjuntivitis de las piscinas.
  • Erosiones corneales traumáticas.
  • Falta del seguimiento del tratamiento
CÓMO PREVENIR LOS PROBLEMAS OCULARES ESTIVALES:
  • Utilizar gafas con filtro ultravioleta tipo 2 y 3.
  • Utilizar lágrimas artificiales en ambientes secos, con aires acondicionados o tras una larga exposición al sol.
  • Acudir a piscinas con garantías del control del agua.
  • Utilizar gafas protectoras en excursiones por el bosque.
  • Hacer una lista de lo que debemos llevar en caso de viaje.
REGLA DE ORO:
Ante cualquier situación de daño ocular que se acompañe de ojo rojo y pérdida de visión, acudir a un oftalmólogo lo antes posible.