La cardiomiopatía dilatada es la enfermedad más común del músculo cardíaco. Se produce con mayor frecuencia en gente de mediana edad y es más común en los hombres que en las mujeres. Pero la enfermedad ha sido diagnosticada en gente de todas las edades, incluso en niños.

La cardiomiopatía dilatada, también denominada «cardiomiopatía congestiva», daña el tejido muscular que conforma las cavidades de bombeo del corazón. Si las paredes de estas cavidades se debilitan demasiado, el corazón no puede bombear normalmente.

Inicialmente, las funciones del organismo seguirán siendo casi normales. Otras partes del organismo tratarán de compensar la disminución de la capacidad de bombeo del corazón con un aumento en la cantidad de líquido que retienen y produciendo más sangre de lo normal. Entonces, las cavidades del corazón se agrandan (dilatan) para poder recibir este mayor volumen de sangre. Este agrandamiento puede inicialmente restablecer en parte la fuerza de bombeo del corazón porque cuanto más se estire un músculo, con mayor fuerza podrá contraerse.

Pero, con el tiempo, el estiramiento del músculo cardíaco hace que el corazón se agrande o dilate. Esto se denomina «cardiomegalia». Los médicos típicamente pueden determinar la presencia de cardiomegalia midiendo el tamaño del corazón. Se considera cardiomegalia cuando el diámetro del corazón es de más de un 50 % del diámetro interno de la caja torácica (el índice cardiotorácico).

Los efectos a largo plazo de la cardiomegalia no son buenos. El corazón tratará de aumentar su frecuencia para bombear más sangre al organismo. Y cuando el corazón no puede contraerse bien, afecta a la circulación y da lugar a una acumulación de líquido en los pulmones, la región superior del abdomen y las piernas. Esta acumulación de líquido dificulta la respiración y produce hinchazón (edema). Éstos son dos síntomas comunes de insuficiencia cardíaca.

La cardiomegalia a veces da lugar a ritmos cardíacos anormales denominados «arritmias». Además, la sangre circula más lentamente por un corazón agrandado y, por lo tanto, pueden formarse coágulos sanguíneos fácilmente. Estos coágulos pueden desprenderse y desplazarse por la corriente sanguínea hasta llegar a los pulmones (embolia pulmonar) u obstruir un vaso sanguíneo en el cerebro o el corazón.

¿Cuáles son las causas?

La mayoría de los casos de cardiomiopatía dilatada se denominan «idiopáticos», lo cual significa que no puede determinarse exactamente su causa. Algunos médicos piensan que podrían deberse a infecciones virales. Lamentablemente, los virus son difíciles de detectar en muestras de laboratorio. Como la persona pudo haber sufrido la infección meses o incluso años antes de presentar síntomas de un debilitamiento del músculo cardíaco, es difícil determinar exactamente la causa.

Las siguientes son otras posibles causas:

  • Alcohol y otras sustancias tóxicas

    Hasta un 30 % de los casos de cardiomiopatía dilatada están relacionados con el consumo excesivo de alcohol. Después de muchos años de beber en exceso, el corazón puede debilitarse debido al efecto tóxico del alcohol en las células musculares. Además, los bebedores excesivos suelen beber alcohol en lugar de comer alimentos, lo cual deriva en una nutrición deficiente. Otras sustancias tóxicas, incluidas algunas sustancias químicas y pesticidas, y el consumo abusivo de drogas también han demostrado debilitar el músculo cardíaco.

  • Nutrición deficiente

    Si el organismo no recibe una cantidad adecuada de las vitaminas y minerales esenciales que necesita, especialmente, vitamina B1, puede producirse una cardiomiopatía dilatada. Esto es más común en los países en vías de desarrollo que en los Estados Unidos y otros países desarrollados.

  • Inflamación

    En una enfermedad poco común denominada «miocarditis», el músculo cardíaco se hincha o inflama debido a una infección viral, con menor frecuencia una infección bacteriana, u otro proceso infeccioso. El enfermo podría no presentar síntoma alguno. Podría tener una sensación de dolor en el pecho y sentirse cansado como si tuviera un catarro fuerte o gripe. Generalmente, un caso leve de miocarditis desaparecerá sin dejar secuelas. Es más, es posible que una persona padezca de esta enfermedad sin saberlo. Los casos graves a menudo no se diagnostican hasta que no se manifiesten síntomas de insuficiencia cardíaca. Incluso un caso grave podría desaparecer sin ser advertido, pero estos casos graves generalmente ocasionan un daño irreversible y permanente al músculo cardíaco.
  • Embarazo y parto

    En casos excepcionales, una mujer podría padecer una enfermedad del músculo cardíaco hacia el final de un embarazo o durante los primeros meses después de dar a luz. Esto se denomina «cardiomiopatía periparto». Sufra o no una infección viral o bacteriana, el músculo cardíaco podría inflamarse. Los investigadores no han logrado descubrir el motivo de la inflamación. Se sabe que si una mujer se restablece y vuelve a quedar embarazada, corre el riesgo de sufrirla nuevamente. Además, en los Estados Unidos, las afroamericanas sufren de cardiomiopatía periparto con mayor frecuencia que las mujeres de otras razas.

  • Herencia

    Aunque los científicos no saben si existe un gen que cause cardiomiopatía dilatada, muchos creen que existe una predisposición hereditaria. Señalan casos en los que los miembros de la misma familia tienen la enfermedad. Además, algunos trastornos cerebrales de origen genético, tales como la distrofia muscular, están relacionados con una enfermedad del músculo cardíaco.

  • Síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida)

    Los estudios recientes han demostrado que el sida aumenta el riesgo de cardiomiopatía dilatada. Entre el 1 % y el 8 % de los enfermos con sida sufren de este tipo de daño cardíaco.

¿Cuáles son los síntomas?

A veces esta enfermedad no ocasiona síntoma alguno. Otras veces, es posible sentir síntomas típicamente relacionados con el catarro o la gripe: escalofríos, fiebre, dolor generalizado y cansancio.

Cuando el corazón se agranda mucho, hay síntomas evidentes, tales como dolor en el pecho, cansancio extremo, falta de aliento e hinchazón de las piernas y los tobillos. Estos son los primeros síntomas de insuficiencia cardíaca.

¿Cómo se diagnostica?

  • Una radiografía de tórax muestra si el corazón está agrandado y si hay líquido en los pulmones.
  • Un electrocardiograma (ECG) muestra las zonas dañadas del corazón.
  • Una ecocardiografía muestra el tamaño del corazón y cuánto daño hay. La ecocardiografía también se usa para ver si el movimiento de la pared cardíaca ha disminuido (esto se conoce como «hipocinesia»).
  • Una angiografía, un procedimiento de cateterización cardíaca, da una imagen detallada del funcionamiento de las arterias, cavidades y válvulas cardíacas.
  • Una biopsia del tejido de la pared del corazón puede ayudar a determinar la gravedad del daño sufrido por el corazón o el proceso que puede estar causando el daño.