El bypass gástrico o cirugía de derivación gástrica es una de las técnicas de cirugía bariátrica (procedimiento que busca cambios en la fisiología del cuerpo para conseguir pérdidas de peso mantenidas y duraderas en el tiempo) para tratar la obesidad mórbida, condición en la que una persona tiene 50 kg o más por encima de su peso ideal.

La cirugía bariátrica no es una cirugía estética, no está libre de riesgos, no es fácil y no es mágica. Al igual que otros tratamientos para la obesidad, requiere de cambios en el estilo de vida y mantener dietas saludables para garantizar resultados a medio y largo plazo.

Candidatos a cirugía de derivación gástrica

Personas de 18 a 60 años con:

  • 50 kg o más por encima del peso ideal que no pueden bajar de peso con dieta, ni con ejercicio
  • Un índice de masa corporal de 35 – 39.9 Kg/m2 más alguna enfermedad asociada como diabetes mellitus, hipertensión arterial, apnea obstructiva del sueño, entre otras.
  • Índice de masa corporal mayor de 40kg/m2

 

Procedimiento

La cirugía se realiza bajo anestesia general; se hacen pequeñas incisiones en el abdomen para instalar el laparoscopio, que consta de una cámara y dos o tres pinzas; así el cirujano opera a través de un monitor que le permite ver el interior del abdomen.

El cirujano divide el estómago en una sección superior pequeña y una inferior más grande. La sección superior es aproximadamente del tamaño de una nuez, recibe el nombre de bolsa y en ésta irán los alimentos que se ingieren, almacenando solo 30 ml de éstos.

Después de tener la bolsa, el cirujano conectará una parte del intestino delgado llamado yeyuno a un pequeño agujero de la bolsa. El alimento ingerido viajará directamente al intestino delgado, de esta manera el organismo absorberá menos calorías.

Las ventajas de realizar este procedimiento por medio de laparoscopía con respecto a la cirugía abierta son:

  • La hospitalización será más corta y la recuperación más rápida
  • Será menos dolorosa
  • Las cicatrices son más pequeñas
  • Existe menor riesgo de padecer una hernia o una infección

Esta cirugía tiene una duración de 2 a 4 horas.

 

Después del procedimiento

La mayoría de las personas permanecen en el hospital durante 3 a 5 días después de la cirugía.

Durante los primeros 3 días no podrá ingerir alimentos sólidos, se iniciará la alimentación con líquidos claros y poco a poco irá incorporando papillas o purés, hasta llegar a comidas sólidas suaves bajas en calorías.

 

Pronóstico

La mayoría de las personas  que se someten a un bypass gástrico, pierden de 5 a 10 Kg cada mes, en el primer año después de la cirugía. La pérdida de peso disminuirá con el tiempo, siempre y cuando lleve al pie de la letra la dieta y la actividad física que el médico y el nutriólogo indiquen.

La técnica del bypass gástrico muestra una baja de peso consistente del 65 al 70% del sobrepeso a 5 años de seguimiento.